Los impuestos nacieron como un mandamiento bíblico que permitía financiar a los levitas –la única de las doce tribus de Israel con funciones religiosas y políticas, pero sin tierras– mediante la entrega del diezmo. Ese diezmo ha llegado hasta nuestros días no solo en la esfera religiosa –algunas congregaciones lo conservan, ora voluntario ora obligatorio– sino en la política. Supongo, grosso modo –porque no soy historiador–, que la fusión Iglesia-Estado acabó trasladando ese ‘impuesto’ al Estado que lo viene desarrollando con indudable imaginación. Antaño, Dios se conformaba con el 10%, hogaño la PPSOE no te cobra menos del 60%, y subiendo. Traducido en días, trabajas 231 días al año para pagar al Estado. ¡El 63% de tú tiempo! ¿Te parece normal?
La voracidad del Estado no tiene fin y cada año se las ingenia para sacarte un poco más. No lo hace con luz y taquígrafos, sino evitando deflactar el efecto de la inflación en las bases imponibles, estableciendo valores de referencia para los bienes, tocando los tipos, eliminando deducciones…, cositas efectivas pero imperceptibles.
La máquina extractora de rentas
Si echas cuentas, observarás que, de cada 100€ que le cuestas a tú empresa, a ti te llegan, ya de entrada, solo 58€, tras pasar por el tamiz de las retenciones y las cotizaciones sociales. A partir de ahí, sales a la calle y no dejas de pagar impuestos desde que te levantas hasta que te acuestas. Los suministros básicos de agua, energía y telecomunicaciones están gravados con impuestos. Los alimentos también lo están. El ocio y los transportes ídem de ídem. Pagas por la casa, pagas por el coche y, si te mueres, vuelves a pagar, aunque no lo hagas directamente. Lo que tienes delante no es una democracia liberal, sino una máquina de extracción de rentas.
Los números siempre cantan: en 2025, el Estado levantó 325.000M€, un 10% más que el año anterior. Son 30.000 M€ adicionales que se pierden en la maraña presupuestaria que, por si fuera poco, mantiene un déficit estructural del 5% que engorda la deuda, y el servicio de la deuda, año tras año. ¿Te parece normal? Para más inri, ahora ya no todos somos iguales. Las CCAA, creadas a la mayor gloria de la PPSOE y no del ciudadano, generan diferencias impositivas inaguantables. Las hay que te sangran a base de bien, como Cataluña o Asturias, y otras más benevolentes, como Madrid o Vascongadas, pero todas son carísimas. Así que lo de la unidad de España, que tanto defiende la PPSOE, es otro cuento más de un Régimen del 78 convertido en el mayor timo de la Historia.
Los cuentos chinos del gobierno
¿Lo ves o no lo quieres ver? Atiende a esto: en España la gasolina ha subido el doble que en la UE. ¿Cómo te quedas? Mientras la subida media de la UE se queda en el 9,5%, en España se va hasta el 18,6%. Entre Irán y la subida de los carburantes hay algo que se llama PPSOE. Cuando baja el petróleo, en España la gasolina no baja porque –dicen– están vendiendo inventarios comprados a otros precios, empero si el petróleo sube, el precio se dispara inmediatamente. Otro cuento chino. Ese precio integra un 40% de impuestos. Podrían usar ese colchón impositivo para mantener un precio constante y razonable de los precios de los carburantes, pero no les da la gana. Ellos son más de recaudar y gastar.
Solo cuando la cosa se va de madre en un país que transporta el 90% de sus mercancías por carretera, y que por tanto extiende el efecto inflacionario de los combustibles a toda la cadena de suministro y consumo, se sacan de la manga unas bonificaciones por litro que luego retiran en cuanto quieren.
Querido lector: no estamos en una democracia de libre mercado, sino en un franquismo 2.0, intervenido, trufado de impuestos y dominado por los oligopolios. Como buenos parásitos, los políticos de la PPSOE solo están interesados en chuparte el máximo posible sin que tú te mueras. Mantenerte con vida no lo hacen por filantropía, sino para poder seguir chupando un año más. ¿Te parece normal? ¿Piensas hacer algo al respecto?
Este año, el Día de la Liberación Fiscal –el día en que dejas de trabajar para el Estado– ha sido el 20.08.26, frente al 18.08.25 del ejercicio pasado. Dos días más de Getsemaní. Jesucristo fue a orar al huerto de Getsemaní –que significa ‘prensa de aceite’– a sabiendas de que iba a ser exprimido. Entonces dijo: “padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz”. Rezarle a la PPSOE no te va a servir de nada. Eso creo que sí lo tienes claro. Por eso te invito a dejarles de votar. Solo de esta manera la prensa irá cediendo. Solo así podremos, poco a poco, volver a la senda democrática que perdimos durante la oscura Transición para que el Estado sea un instrumento en manos de los ciudadanos y no al revés. Puedes hacerlo. Solo te falta proponértelo.
