EL PODER DEL PENSAMIENTO: QUÉ ES UN TULPA Y CÓMO ELIMINARLO

El pensamiento es una fuerza más de quienes son conscientes del poder de la mente. De quienes saben que, con un poco de entrenamiento y concentración, pueden hacer grandes cambios en su vida. Sin ir más lejos, regar nuestros días de palabras positivas tiene numerosos beneficios: autoconfianza, creatividad, control, mayor calma a la hora de afrontar cualquier obstáculo, un sistema nervioso equilibrado, una actitud más activa y una respiración más pausada.

En It-Magazine ya se publicó hace unas semanas un testimonio sobre una practicante de Noesiterapia; Alba Lobera expuso en un reportaje qué era, cómo funcionaba y la discrepancia que guardaba para con las farmacéuticas; el pensamiento funcionaba como eje principal a la hora de proporcionar la curación completa de cualquier dolencia existente: “Estando con el período me daban fuertes dolores de cabeza. Pero en cuestión de un par de días, gracias al poder del pensamiento ¡se me han ido las fatigas!” confesaba Mari, la joven entrevistada en dicho post.

Pero, ¿qué ocurriría si el pensamiento fuese capaz de crear a una entidad autónoma dispuesta a obedecernos?


El tulpa: creados por el poder del pensamiento

Según recogen medios especializados en esoterismo, “se diferencian del anfitrión en que poseen su propia personalidad, opiniones y acciones, que son independientes de las del huésped, y son entidades conscientes porque poseen conciencia de sí mismas y del mundo. Un tulpa completamente formado es, o se parece mucho a un punto indistinguible, un verdadero otro ser consciente, sapiente, que cohabita con la conciencia del huésped”.

No son un descubrimiento innovador, pues tienen su origen en el budismo tibetano y la religión Bön, de hecho “tulpa” significa “construir”. Encontramos tres clases principales de tulpas: en la primera, éstos toman la imagen que el pensador o creador dictamina. El segundo tipo toma la forma de un objeto material y el tercero una forma completamente propia, expresando sus cualidades inherentes en la materia que dibuja a su alrededor.

Durante uno de sus muchos viajes, Alexandra David-Neel consiguió aprender, tras meses de estudio, cómo formar exitosamente un tulpa particular. En su experiencia decidió ser poco ambiciosa y dedicó sus esfuerzos a crear un monje con el objetivo de que fuese “inocente y un alegre tipo pequeño, regordete”. Al principio, la señora David-Neel no notó ningún problema con su tulpa. Aquel señor a menudo la acompañaba cuando salía. Una vez ella pudo incluso sentir su mano tocándole el hombro, algo que había requerido de mucha energía e interacciones mutuas tiempo atrás. Pero, conforme pasaban las semanas, el monje comenzó a cambiar, y dejó de ser “regordete y benévolo” para convertirse en una persona delgada y malévola. “El lama hizo cosas inesperadas y no deseadas” cuenta Alexandra. “La expresión de su rostro se hizo más amenazante todos los días y su comportamiento era problemático”. El resto de sus compañeros terrenales podían ver al monje, pero él “nunca se molestó en responder a nadie excepto a su creadora”. De esta forma, la señora David-Neel entendió que había perdido el control de su tulpa y decidió destruirlo. Al fin y al cabo, su creación se había convertido en “una pesadilla viviente”.


¿Cómo podemos deshacernos de un tulpa?

Teniendo en cuenta que un tulpa surge debido a una proyección mental persistente, la mejor manera de eliminarlo es combatirlo con la misma técnica.

Un tulpa puede ser muy molesto si se descontrola
Un tulpa puede ser muy molesto si se descontrola

En primer lugar, conviene escoger un espacio tranquilo y, a ser posible, oscuro. Después se ha de llamar o visualizar al tulpa. Cuanto haga acto de presencia, imaginar un círculo blanco ante nosotros, visualizando dentro de éste al tulpa puesto que ayudará a focalizar las energías posibilitadoras de la aparición.

En tercer lugar, para reabsorberlo, hay que imaginar que está formado por capas y que han de “pelarse”, igual que una cebolla, para que luego esa energía vuelva a nosotros. Para ello, hay que visualizar nuevamente que esas tiras de energías (provenientes de las capas) regresan a nuestra aura o nuestro ser.

El proceso ha de repetirse hasta ver resultados. Durante las sesiones, se puede visualizar al tulpa disolviéndose, y a su energía reintegrándose al universo.

Si por el contrario las visualizaciones no dan resultado, una opción es ignorarle durante un tiempo, no creyendo u obviando su existencia.

¿Y tú? ¿Tendrías un tulpa o crees que acabaría descontrolándose?


More from Redacción It-Magazine

EL CUARTO PODER SECUESTRADO

La prensa se ha conocido tradicionalmente como “el cuarto poder” por la...
Read More

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.