LAS ROSAS DE GUZMÁN: UN PASADO MACABRO

Casi ha pasado desapercibida una noticia reciente en la que salía a la luz el descubrimiento de un enorme osario en Puebla de Guzmán (Huelva). El hallazgo se produjo de manera accidental pero a nivel mediático, tan solo periódicos regionales se han hecho eco de la noticia. Podría haber pasado más oculto si no fuera porque se ha tenido que pedir la colaboración de especialistas científicos, expertos en patrimonio cultural y echar mano de anotaciones históricas sobre el lugar en el que yacen cientos de cadáveres amontonados sin lógica alguna. 

La zona en la que se han hallado los restos parece corresponder a lo que fue marcado en su día como un lugar en el que posiblemente se enterraban a las mujeres que habían sido asesinadas durante la Guerra Civil española. En el Diario de Huelva citan que estos asesinatos se conocen con el sobrenombre de “Las Rosas de Guzmán”. En este pequeño municipio onubense están tirando de archivo para tratar de que el hallazgo de este enorme osario, no desentierre antiguas heridas. O no pase a ser objeto de debate acerca de la memoria histórica del lugar. 

El osario está ubicado en lo que antaño fue un depósito municipal anexo al antiguo castillo. Por lo que entre los lugareños la expectación es máxima. Aún más desde que las grúas no paran de levantar montones de tierra y los expertos y especialistas van y vienen a la espera de poner orden a los hallazgos. 


Osarios en Guzmán: hallados esqueletos de mujeres

El de Puebla de Guzmán no es el único osario descubierto en España. Otras zonas salpicadas por toda la geografía española figuran también como lugares destacados donde un día se descubrieron no solo cientos, sino miles de cadáveres enterradas. Es el caso del Osario de Wamba (Valladolid), que ya en 1931 fue declarado bien de interés cultural. O el hallado en Toledo. Aquí más de 58 cuerpos momificados yacían a los pies de la iglesia de San Andrés. Todos en perfecto estado de conservación y sobre los que se cree databan de principios del siglo XIX. El Valle de los Caídos en Madrid alberga también casi 34.000 cuerpos de víctimas de la Guerra Civil. 

Sin embargo, como ocurre quizá con el osario encontrado en Puebla de Guzmán, el enterramiento de estos cientos de cuerpos sin identidad y olvidados con el paso de los años, no responde a ningún rito funerario. Como sí puede llegar a ocurrir con otros osarios encontrados en otras partes del mundo. Sobra decir que diversas civilizaciones han usado a lo largo de su existencia los osarios como rito, por cultura. En otros casos, como puede ocurrir con estos encontrados en España, los osarios se crean por excedente de cadáveres. 

Se sabe que en la cultura cristina, en la que no se cree en la incineración, el enterramiento de cadáveres cercano a lugares sagrados, era una solución más que factible en unos tiempos en los que el excedente era más del esperado. En algunos casos aparecía una obsesión tal por quedar enterrado en suelo sagrado, que los osarios se llenaban de nuevos cuerpos que se enterraban de manera clandestina. Cuantos más, mejor. Y cuanto más cerca de la iglesia también mejor porque más garantías había de viajar al paraíso en la otra vida. 

Sobre los osarios hay mucho mucho mundo por descubrir. Sobre todo porque cuando se habla de fosas comunes, de enterramientos multitudinarios o de tumbas sin nombre, se nos olvida que todos ellos se produjeron bajo circunstancias excepcionales. Nada comparables a la situación en la que podamos encontrarnos a día de hoy. 

Hablar de Memoria Histórica remite al imaginario colectivo al cambio en la denominación de muchas calles de nuestras ciudades y pueblos. A exhumar cadáveres y darles una identidad que dejaron de tener en tiempos del franquismo. Para muchos otros supone abrir heridas que ya debían estar cerradas por el paso del tiempo. 

En este caso tras encontrar este nuevo osario en Puebla de Guzmán, resuenan las sospechas de que posiblemente se produjeran los enterramientos en época de la Guerra Civil. Si finalmente se descubre que los huesos se fechan con anterioridad, estaremos ante un hallazgo sorprendente. No comparable a otros ocurridos en Canadá en los que las víctimas fueron niños. Pero sí a tener en cuenta que nuestra Historia, la que conocemos, tiene muchos otros puntos oscuros que al final acaban saliendo a la superficie. 


Tags from the story
, ,
More from Susana C. Palomar
LOS MENORES VÍCTIMAS DE LA PORNOGRAFÍA
En 2015 se descubrió en Tortosa (Tarragona) una trama de pornografía infantil...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.