CONDENA PARA DAVID SÁNCHEZ EL HERMANÍSIMO

La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado a David Sánchez, el hermano del presidente del Gobierno, a nueve años de inhabilitación para empleo o cargo público por un delito de prevaricación administrativa relacionado con su nombramiento como director de los conservatorios de la Diputación de Badajoz. La sentencia descarta el delito de tráfico de influencias y, por lo tanto, no impone pena de prisión, y confirma que el puesto de trabajo se creó específicamente para él y que era innecesario. 

Corrupción y más corrupción. Todos los días nos levantamos con noticias de este estilo que salpican a Pedro Sánchez, al Gobierno y al PSOE. Una auténtica vergüenza. Y es que más allá del recorrido judicial que pueda tener el caso, la noticia trasciende a lo estrictamente jurídico. Afecta al hermano del presidente y, por ende, tiene unas consecuencias políticas inevitables, pues lo único que hace es añadir más desconfianza por parte de los ciudadanos. ¿Qué podemos esperar de un presidente que tiene a su hermano ya condenado, a su mujer imputada y a su entorno más directo en prisión o con causas abiertas? 

No es un ciudadano cualquiera

He escuchado durante meses que este asunto no tenía recorrido, que todo respondía a una campaña de desprestigio política o que determinadas investigaciones buscaban desgastar al Gobierno. Pues sentencia al canto con condena. Y esto cambia completamente el escenario. 

Esto no significa que el procedimiento haya terminado. La sentencia puede ser recurrida y serán los tribunales quienes tengan la última palabra. Pero creo que marca un punto de inflexión en el debate político. Ya no hablamos de sospechas o indicios. Hablamos de una resolución dictada por un tribunal que merece todo el respeto. 

David Sánchez no forma parte del Gobierno ni del Consejo de ministros, pero hay algo que le hace ser objeto de debate: es el hermano de Pedro Sánchez. Y todo eso ya conlleva una serie de consecuencias que quiera o no, no las puede eludir. De nada le ha valido estar cerrado en La Moncloa tocando el piano como si no hubiera un mañana y recluido del mundo y los medios. 

La condena que el PSOE no puede ni debe subestimar 

Creo que el mayor error que puede cometer ahora el PSOE es presentar esta sentencia como un episodio más dentro del ruido político. Ahora no pueden decir que no conocen a David Sánchez, o que no tenían ni idea de lo que estaba pasando. Después de todos los tejemanejes que rodean a este caso, no me creo que el presidente no tuviera ni idea de todo lo que estaba pasando. 

Por desgracia para el partido socialista, la condena a David Sánchez llega en el peor momento para el Gobierno. Los últimos meses han estado marcados por investigaciones, procedimientos judiciales e, incluso, condenas de prisión para un exministro y sus colaboradores. 

Si mirasen para otro lado y no dan el valor que se merece a esta sentencia, yo solo puedo creer que el Gobierno es un auténtico mercenario de la mentira. Lo que llevan haciendo meses es manipular, mentir y engañar a la sociedad de forma deliberada. Esta sentencia da la razón a periodistas que llevan años investigando estos hechos. ¿Campaña política? No creo. ¿Deber de contar la verdad? Por supuesto. 

Hay estrategias de comunicación que ya no les va a servir de nada. Negar. Restar importancia. Hablar de persecución política. Ahora toca asumir responsabilidades políticas. 

La ejemplaridad también se hereda políticamente 

Siempre he defendido que la responsabilidad penal es individual. Nadie responde ante un tribunal por los actos de un familiar. Pero la política funciona con distintas reglas. 

Cuando eres presidente del Gobierno y condenan a tu hermano, imputan a tu mujer no por uno, ni dos, ni tres, sino cinco delitos y tienes a parte de tu equipo investigado o en prisión es momento de dimitir. Porque gobernar no es solo superar votaciones parlamentarias o resistir crisis políticas. Gobernar exige comprender que la ejemplaridad no puede reclamarse únicamente a la oposición. 

Y si el señor Sánchez tuviera algo de decencia y compromiso político, habría dimitido hace mucho tiempo. Pero ahí sigue, agarrado al poder, mintiendo como un bellaco y riéndose en la cara de todos sus votantes. 

Y yo ya no espero nada de este señor. Lo único que espero es que, más pronto que tarde, Pedro Sánchez salga de este Gobierno por la puerta de atrás y, a poder ser, imputado. 

Malos tiempos para la familia Sánchez. De momento el hermanísimo está condenado. ¿Qué nos depararán las próximas semanas? Más corrupción, eso seguro. 

Tags from the story
, ,
Written By
More from Laura Castilla
ADAMUZ: CUANDO FALLAN LAS VÍAS
El accidente ferroviario producido en Adamuz, con el choque de dos trenes,...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.