AGRICULTURA BIODINÁMICA EN PLENA PANDEMIA

Agricultura biodinámica es un método de agricultura ecológica basada en las teorías del austríaco Rudolf Steiner, padre de la antroposofía (considerada por muchos una pseudociencia) y en el ciclo de conferencias que éste impartió en 1924.

De hecho estamos hablando de un movimiento que cada año mueve a cientos de personas a cambiar de hábitos e incluso de lugar de residencia. También con una pandemia de por medio, con lo que muchos buscan es escapar de su rutina, más que realmente dedicarse a un tipo de agricultura basada en los astros. Quizá ésta sea la razón por la que más de una treintena de personas trabaja en el Asha Centre, un centro “holístico” ubicado en la localidad inglesa de Mitcheldean. Primero con un cambio de vida. Después con un cambio de hábitos. Y por último con una vida más saludable en un entorno más natural y alejado de la urbe, o simplemente una oportunidad más para romper con lo establecido trabajando en el campo de una manera voluntaria porque, en la ciudad, el confinamiento y las restricciones ya están empezando a “hacer bola”.

Marc es inglés y vive en el interior de un coche, y lo hace por decisión propia, en medio del campo. Ha dejado atrás la ciudad para adentrarse en campos verdes que ahora con el otoño empiezan a amarillear. Trabaja en todas las actividades que puedan tener relación con el mar, ya que toda la vida se ha dedicado a la práctica y a la formación de surfistas.

Como Marc, otros tantos como Miriam, Patricia, Roxie o Giannis, también se han enrolado en un proyecto de voluntariado basado en la promoción de un modelo de vida más sostenible y el amor a la naturaleza. Porque todos viven en el Asha Centre. Conviven y han encontrado, en tiempos de pandemia, una manera de escapar y sobrevivir con lo que les regala cada día la naturaleza.


Agricultura biodinámica o ¿necesidad de un cambio de hábitos?

Sí, al final es solo un cambio de hábitos”, explica Patricia, una de las voluntarias españolas. “Particularmente para mí, ha sido un cambio para bien y debido a la situación actual, no he renunciado prácticamente a nada. Incluso me he comprado una bici”, expone.

Asha Centre está integrado por voluntarios, coordinadores de proyectos Erasmus: cocineros, jardineros que se encargan de mantener todo en orden y convertir lo que a priori es un centro de encuentro, en el hogar que muchos voluntarios tienen durante al menos unos meses.

Además, el periodo mínimo de estancia es de 3 semanas y el trasiego se nota. Muchos voluntarios recuerdan a los que les han dejado el testigo, a los que se acaban de ir. Provienen de todas partes de Europa e incluso de más allá: Nepal, India o Pakistán.

En el caso de este centro de Mitcheldean el staff está compuesto por una coordinadora de voluntarios proveniente de Rumanía, una estonia que coordina todas las labores de jardinería como jardinera jefa o un cocinero que pronto dejará los fogones para trabajar como mentor de un centro de niños con problemas.


¿Y cómo funcionan?

Básicamente con organización. “Tenemos un calendario de agricultura biodinámica que indica si hay que sembrar o cosechar o únicamente cortar hojas”, explica Patricia. “Este calendario también combina elementos como agua, tierra y fuego, aunque verdaderamente el secreto de todo está en el compost y en la manera de prepararlo”, dice.

Sin embargo, continúa, “hay una parte más holística en la que tienes que creer. Me refiero a que usamos un preparado de cuerno de vaca, que tiene una energía especial. No se vierte sobre la tierra sino que se mantiene en botellitas de cristal que están cerradas”.

Porque más allá de la magia, la pseudociencia o de un tipo de agricultura que se sale de lo tradicional, lo que muchos de estos voluntarios valoran es “el contacto directo con la tierra y ver pasar las estaciones, los cambios, los colores…”. Asimismo, en el voluntariado les cubren los “tea break y las comidas principales”. En el caso del alojamiento éste lo tienen también resuelto y la manutención más o menos. “Recibo unos 20 pounds al mes y con eso me llega. Me he comprado hasta una bicicleta en una tienda de segunda mano”, explica Patricia.

Gracias a los otros voluntarios soy más consciente de la comida: reutilizar, no desperdiciar, comprar en el súper aquellos alimentos que están próximos a caducar, porque compro de manera más responsable”, añade Patricia.


Del refranero popular a los ritmos cósmicos para cultivar

Conocer la tierra, los ciclos, las estaciones o la temperatura siempre han sido una necesidad para el agricultor. De hecho, el refranero popular español está plagado de referencias que indican que “a primeros de mayo, siembra los nabos” o que “después de Todos los Santos, siembra trigo y coge cardos”. La agricultura biodinámica va más allá: se basa en los astros.

Según describe Demeter Internacional, la empresa privada que se encarga de certificar a nivel mundial los estándares de la producción, “la diferencia más significativa es que en la agricultura biodinámica se trabaja con las energías vitales en la naturaleza y no solamente con las necesidades materiales”. Y un aspecto de ello es “la consideración de los ritmos cósmicos en la producción vegetal y la cría animal (por ejemplo en un cultivo: la siembra y la cosecha deben estar programadas si es posible en los días favorables)”.

La agricultura biodinámica basa su producción en la ausencia de agroquímicos sintéticos como fertilizantes, insecticidas, fungicidas u otro tipo de herbicidas. Además, cada granja, cada finca o cada huerto tienen particularidades y deben atender a sus propios ritmos para producir.


Seguidores y detractores

Por ponernos en situación, la agricultura biodinámica tiene hoy muchos seguidores, interesados en esa conexión entre el ser humano y la tierra. Pero de la misma manera, detractores no le faltan. De hecho, en revistas especializadas se ha titulado en más de una ocasión que la pseudociencia también ha llegado a la agricultura, aludiendo la poca ciencia que alberga creer en las fuerzas cósmicas y en otros de sus principios fundamentales.

Cuando la vaca se acuesta para digerir su alimento, se entrega al cosmos en la forma más portentosa: todo un mundo, una síntesis entera del proceso cósmico actúa en esa digestión del animal que experimenta las visiones más maravillosas”, afirma Rudolph Steiner en una de sus obras. “Este proceso digestivo es el acto más poderoso de conocimiento del animal; mientras digiere, se entrega al cosmos de modo imaginativo, como en ensueño. Esto puede parecer una afirmación extravagante mas, por extravagante que parezca, es absolutamente verdadera” .

Y el caso es que verdadera o no, lo cierto es que casi 200.000 hectáreas son cultivadas en el mundo basándose en la agricultura biodinámica.

Como ha ocurrido con otros movimientos alternativos, sobre todo en los últimos años, esperaremos a que haya una regulación a nivel internacional. O si no, a la aceptación de que a veces las cosas funcionan porque deben hacerlo por sí mismas.


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