Llevamos muchos meses con el tema de las cloacas del Estado, esto es, con el tema de las cloacas de la PPSOE. Muchas personas se rasgan las vestiduras –aunque seguirán votando a los mismos– ante personas que, pagadas con dinero público, buscan las cosquillas a otras para mover voluntades. La mayoría, además, tienen un precio muy asequible, más aún cuando se tira con pólvora ajena. Si no entran por las buenas, pues escudriñan su vida en busca de puntos débiles.
La información es clave y, en estos casos, la ley de protección de datos no aplica (solo sirve para multarte a ti, tontorrón). Los tenedores de esa información la entregan sin rechistar. Todo eso desemboca en presiones de todo tipo. Los pocos que al final resisten lo hacen por dos motivos: porque no quieren/pueden renunciar a hacer lo correcto –estos son los peligrosos, los que hay que someter– o porque son más caros como en el chiste –¿y de cara? Carísima– y a éstos les hacen una oferta que no podrán rechazar.
Campañas que salen de las cloacas
Las cloacas, hoy como antes, rastrean debilidades y tratan de hallar la puerta de acceso a lo personal, a esa parte a la que se refería Quique González cuando cantaba “es personal / una puerta inaccesible / es personal”. Tarde o temprano, encuentran el timbre y ahí es cuando se conoce el té: porque la calidad del té solo se conoce cuando hierve el agua. El tío que es de hacer lo correcto, no afloja pase lo que pase. El resto, llevan la etiqueta puesta y pasan al equipo oficial de peleles.
Si cedes, tu alma se esfuma en ese preciso instante y pasas a ser un esclavo. Por eso, no debes sacar conclusiones precipitadas cuando veas a alguien convertido en un pimpampum por los medios de comunicación pagados con dinero público. Seguramente, esa laceración pública inusitada obedezca a que no quiere plegarse por las buenas. Si la campaña se alarga en distintos medios, no lo dudes: se trata de un ajuste de cuentas para torcerle el brazo o para vengarse por no haberlo conseguido.
Creación del SECED
Así se logró pasar del Franquismo 1.0 del General al Franquismo 2.0 de la PPSOE. El Decreto 511/1972 creó el SECED (Servicio Central de Documentación). Lo presentan como precursor del actual CNI, pero en realidad fue el nombre que le dieron a las cloacas del Estado. Entre el 74 y el 77, se dedicó a recabar información minuciosa y precisa de todos y cada uno de los procuradores en las Cortes Franquistas –y de su entorno– al objeto de lograr que votarán sí a la Ley para la Reforma Política (aprobada el 18.11.76, con 435 votos a favor de un total de 531).
El SECED fue la partera ‘de la ley a la ley’ que alumbró a la falsa democracia que tenemos hoy en día. Sabían mucho de esos procuradores y los presionaron para que se hicieran el harakiri que, lógicamente, no dio pie a ninguna democracia sino al actual franquismo con chaqueta de pana.
“Operación vendimia”
El SECED los investigó a fondo y creó unas fichas donde se recogían todas sus debilidades humanas. Esas maniobras se bautizaron como ‘Operación Vendimia’ y permitieron al gobierno de entonces –ya con Suarez– tocar los hilos necesarios para persuadir a esos procuradores de las bondades del cambio, negociando con su ego, sus miedos o sus ambiciones. Incluso, consiguieron que algunos no estuvieran presentes al estar invitados por el Tercio Sindical –uno de los más reacios a la reforma– a un congreso en Panamá con todos los gastos pagados. Las Cortes Franquistas no se hicieron ningún harakiri. Su voluntad fue torcida por las cloacas del Estado bien en compra o usufructo. En los peores casos –que no fueron pocos– hubo amenazas, coacciones y extorsión. Ya sabes: la oscura Transición.
En definitiva, el SECED con sus prácticas mafiosas logró los votos necesarios para alcanzar la mayoría necesaria para aprobar la Ley para la Reforma Política. No fue una tortilla nueva, sino la misma tortilla dada la vuelta. Eso sí, se esforzaron en servir la tortilla franquista de otra manera, en un ejercicio lampedusiano sin igual en el mundo. El SECED no vendía las bondades de la democracia. Ellos eran de cosas más mundanas: por cierto, ¿tienes un hijo preparando notarías? Puede aprobarlas ya. Eso de los menores no pinta bien, pero podemos correr un tupido velo. Etc, etc… La democracia en la que crees y que defiendes con fervor religioso no existe. No ha existido nunca. Lo que ha existido y sigue existiendo es un cambio de chaqueta para que todo siga igual. Por eso no avanzamos. Ni lo haremos nunca hasta que te deshagas de los herederos del SECED, esto es, de la PPSOE. Ves, cada día, como persisten en sus prácticas mafiosas. Solo cuando dejes de votar a la PPSOE, la democracia tendrá una oportunidad. Piénsalo detenidamente.
