Desde la publicación de la Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de lesbianas, gays, transexuales, bixesuales e intersexuales -LGTBI- el 1 de marzo de 2023, la sede judicial se ha convertido en un lugar donde poder trolear los Autos y las Sentencias al antojo del imputado, imputada o imputade. Y no ocurre solo en territorio español, es algo extendido a lo largo y ancho del mundo occidental.
Según los datos ofrecidos por el Registro Civil, en España entre 2023 y 2024 se inscribieron 10.670 personas para cambiar de sexo. En ambos años las personas que cambiaron de hombre a mujer asciendieron a 6.640 y de mujer a hombre a 4.030. En el año 2022 antes de la entrada en vigor de la Ley Trans, el número fue de 1.306 personas. La ex ministra de Igualdad Irene Montero fue la principal impulsora de esta Ley. Recordemos que cualquier persona puede cambiar de sexo sin más requisito que su deseo expreso de hacerlo. En países como Francia o Grecia, se requiere autorización judicial para llevar a cabo la modificación. El verbo que se utiliza en estos casos es ‘transicionar’.
Ley Trans en el deporte y en el ámbito judicial
Respetando al máximo la decisión de cada ser humano, es evidente que cierto colectivo no ve muy clara la intención de ciertas personas al acogerse a esta Ley. En el mundo deportivo y más concretamente en el transcurso de los Juegos Olímpicos de París, hubo quejas. Atletas transexuales compitiendo en boxeo, fútbol y atletismo en las categorías femeninas con la única condición impuesta por las diferentes federaciones deportivas: tenían que haber transicionado antes de los 12 años edad para evitar ventajas injustas. Aún así hubo suspicacias y más aún cuando desde el Comité pasaron una circular a los periodistas “exigiendo” la no mención al pasado como hombre de los atletas trans. Había que usar el femenino sí o sí.
En cambio en el ámbito judicial el tema se complica sobremanera. Y es que muchos agresores sexuales imputados y condenados (hombres), han tomado la decisión de declararse transgénero, por lo que han solicitado cumplir la condena en el módulo de mujeres. Este es el caso de Stephen Wood, acusado de varias violaciones siendo hombre. Actualmente se hace llamar Karen White, se viste como mujer, usa maquillaje y conserva sus genitales masculinos. Las autoridades inglesas haciendo uso de esta Ley, trasladaron a Karen al módulo de mujeres. A los pocos días fue acusada de agresión sexual a cuatro reclusas. Está cumpliendo condena de cadena perpetua en el Norte de Inglaterra. En su comparecencia frente al tribunal declaró que todo era falso porque no le atraían las mujeres y sufría disfunción eréctil.
Otro caso es el de Adam Graham condenado a ocho años de reclusión por violar a dos mujeres en Escocia. Mientras esperaba la celebración del juicio, decidió cambiar de sexo. Le trasladaron a la prisión de mujeres pero debido a su «inestabilidad», Isla Bryson fue devuelto a la de los hombres. Según un estudio de la BBC el 48% de las reclusas transgénero tienen antecedentes de crímenes sexuales. Consideran que encerrar a violadores entre mujeres vulnerables es “como poner al zorro en el gallinero”. Parece que la seguridad es menos importante que la expresión de género.
Hombres que violan mujeres y quieren transicionar
Recientemente se ha sabido de la existencia en Canadá de un conflicto por la Ley Trans. En el año 2005 Michael Williams con 17 años de edad, torturó, violó y asesinó a una niña de 13 años. A pesar de no contar con la mayoría de edad, fue juzgado como adulto y condenado a cadena perpetua. En ningún momento del proceso mostró signos de arrepentimiento. Era tal la brutalidad a la que sometió a la niña que ésta no sobrevivió a sus heridas. En una de las evaluaciones psicológicas Michael fue diagnosticado como “altamente psicópata”, por eso fue encerrado en una prisión de alta seguridad.
Allí conoció a su amante -Frank Colasimone- y comenzó su transformación en Michelle Autumn Colasimone. Exigió ser transferido a una cárcel de mujeres y se lo concedieron. Pero cuando se dieron cuenta de que estaba teniendo relaciones sexuales con las otras mujeres, volvió a la prisión masculina. Michelle/Michael no terminaba de adaptarse en ningún módulo. Colaboró activamente en la enmienda de la ley canadiense de Derechos Humanos con respecto a la expresión de género, al mismo tiempo que hacía correr la voz entre la población reclusa masculina que ser transgénero era el único requisito para ingresar en la prisión femenina.
Uno de los casos más sonados en nuestro país es el de Jonathan de Jesús Robaina Santana, que violó y asesinó a su prima en Las Palmas golpeándola con un martillo una treintena de veces. En el transcurso del juicio solicitó a través de su abogado que se refirieran a su persona como Lorena. Estaba en el proceso de cambio de sexo precisamente con la intención de reivindicar su condición, alegando que no le atraían las mujeres. Jonathan/Lorena confesó el crimen y pidió ser trasladado a una cárcel de mujeres.
¿Dónde está Lorena?
Un grupo feminista solicitó al Ministerio de Interior dirigido por Fernando Grande-Marlaska información sobre su traslado, a lo que el ministro se negó. Se trataba de “datos específicos que pertenecen a la parcela más íntima y personal del titular y sin su consentimiento no procedía su publicidad”. El hombre que violó a su prima con objetos por vía anal y vaginal, que la golpeó con un martillo decenas de veces y que eyaculó sobre su cadáver, es posible que se encuentre en una prisión con mujeres a su alcance. Ahora se llama Lorena.
En el momento en que redactamos estas líneas, no tenemos constancia de que José Juan Cabezudo Zabala, alias Kote Cabezudo, actualmente cumpliendo condena por violación, abusos sexuales y estafa, haya solicitado transicionar. Está cómodamente instalado y protegido en la Enfermería de la cárcel de Martutene de San Sebastián, a la espera de ser trasladado a las nuevas instalaciones en Zubieta… ¿al módulo masculino por fin? Continuaremos informando.