COMPORTAMIENTOS «TRAVIESOS» DEL DALAI LAMA

En el mundo hay más de 365 millones de personas que practican el Budismo. Una religión centrada en el desarrollo individual del propio individuo, nada que ver con la devoción a uno o varios dioses. El Budismo es toda una filosofía de vida que pone el foco en la contemplación profunda de la vida, la práctica del desapego, la meditación. También la trascendencia de los placeres y los deseos mundanos. Y aquí no diferencia los tipos de placeres. El sexo es placer y también entra en el mismo saco. Con la salvedad de que cuando salpica a los niños o se practica como abuso, no es placentero por lo menos para una de las partes. 

El Dalai Lama, máxima autoridad en la religión budista, ha sido objeto de polémica estos días por un vídeo que se ha acabado viralizando. En él se le ve tratando de convencer a un niño para que lo bese en la boca. Lo hace en una convención pública, rodeado de gente que, lejos de escandalizarse, lo aplauden e incluso le ríen la gracia, porque lo consideran gracioso. Tras el beso, insta al niño a que le chupe la lengua. Los demás ríen y aplauden. Y en un comunicado emitido posteriormente por la oficina del líder budista se han trasladado las disculpas del Dalai Lama porque ciertamente su comportamiento con ese niño y en ese acto público no fueron las adecuadas. En dicho comunicado se utiliza una expresión que nos lleva a echarnos las manos a la cabeza porque lo convierten en unas disculpas superficiales. 

El comunicado dice que “Su Santidad a veces bromea con personas que conoce en una forma inocente y juguetona, incluso en público y ante las cámaras. Está arrepentido del incidente”. El análisis del vídeo, sin embargo, no deja ver broma en ninguna de las partes de sus actos. Para el niño no parece que se trate de un simple juego. Su cuerpecito reacciona echándose para atrás. Indeciso no sabe si besar al Dalai Lama en la boca, chuparle la lengua tal y como le está pidiendo o darse la vuelta e ir al encuentro de sus padres. Cuando una de las partes no está conforme, no se trata tampoco de un juego. Mucho menos, un juego inocente. Porque lo que es inocencia para un señor de 87 años, probablemente no lo sea para un niño de no más de 10 años. 


El polémico video del Dalai Lama y abusos sexuales en el Budismo

Pese a lo lejos que nos pilla a muchos el epicentro o la práctica del Budismo, las instituciones que componen esta religión tampoco están exentas de escándalos. Parece que el mayor ruido en este sentido se lo lleva siempre la Iglesia Católica, pero no es así. Abusadores hay en todos los lados y la religión budista tampoco se libra de ellos.

Al hilo de la viralización del vídeo de Tenzin Gyatso, como se llama en realidad el Dalai Lama, han salido a la luz algunos casos que hace unos años fueron escandalosos pero que han perdido algo de fuerza con el paso del tiempo. 

En 2018, dos monjes del Templo Longquan, en Pekín, acusaron al presidente de la Asociación Budista de China, Shi Xuecheng, de acosar y agredir sexualmente a varias novicias. Muchas víctimas declararon entonces haber sufrido daños psicológicos tras los abusos, que incluían, como no podía ser de otra manera, favores sexuales para parte del pago por sus estudios de las alumnas que se encontraban bajo su tutela académica y espiritual. Tras el escándalo, Shi Xuecheng abandonó su cargo y dejó de ser parte de la vida pública budista, retirándose poco a poco. Pero no sólo se le apuntaba a él. La jerarquía budista al parecer era conocedora de estos y más hechos y durante mucho tiempo se dedicaron a ver, oír y callar. Con esto, eran parte consentidora de los abusos y las agresiones. 

También el maestro tibetano Sogyal Rinpoché ha sido acusado de abusar sexualmente a discípulos suyos. Los agredía física, sexual y psicológicamente. Y como ellos, tantos otros dentro de la religión budista. Con lo que caemos de nuevo en la misma conclusión: el abuso sexual no está anclado a la religión. Es parte de la condición humana, de la condición más sucia y despreciable, pero no tiene que ver con que se crea en uno o varios dioses, con que se rece o se medite o se practique un rito determinado para tratar de purificar el alma cuando uno se siente algo perdido o sucio. 

Abusadores hay en todos los rincones del planeta. Quizá tengan un chip especial en su cabeza que se activa de la manera más detestable posible cuando tienen cerca a una persona que saben más débil que ellos y sobre los que abalanzarse para abusar. Quizá no y sus actos sean producto de una breve pero peligrosa enajenación mental. La cuestión que no se debe dejar pasar ninguno. Ni ser testigo de algo así y mirar para otro lado. Porque entonces estaremos enraizando el problema y éste seguirá teniendo continuidad. 


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