En una sociedad huérfana como la española, sorprende la cantidad de papás que pululan por el suelo patrio. Nos ha visitado León XIV, padre espiritual de los muchos católicos que aún tenemos en España. Desembarcó en Canarias en homenaje a otros desembarcos que, por más que nos duelan, tenemos que rechazar porque nos traen la ruina. Y desde la ruina no podremos ayudar nunca a nadie más, ni siquiera a nosotros mismos.
León XIV podría haber ido en barco, igual que lo hacen muchos de esos migrantes que en cayuco solo cubren unas pocas millas, pero él es más de falcon. Por cierto, hace poco visité la Ciudad del Vaticano y allí no vi ni cayucos en el Tiber ni a nadie que pareciera haber migrado de ninguna parte. Lo que sí vi fueron sus altos muros defendidos, además, con una política de extranjería en extremo rígida e implacable. Está claro, que una cosa es predicar y otra muy distinta dar trigo.
Zapatero y las joyas
Otro papá sin fuste moral es nuestro ZP. Predicó aquello de ‘tener poco y dar mucho’, empero en cuanto pudo le dio la vuelta a la ecuación hasta el punto de atesorar las joyas de alguna zarina socialista en su caja fuerte. Fue padre de los mayores desastres socialistas. Desde la retirada de Irak –el Tío Sam no olvida ni perdona–, pasando por el cierre en falso de ETA BILDU, hasta tapar aquel 11-M que le procuró la presidencia del gobierno.
Su corrupción política disparó la corrupción económica y ahora papá Sánchez nos lleva al colapso. Estos papás nos dejan siempre algún regalito con tal de poder escapar con los bolsillos llenos. Las acciones criminógenas de Sánchez y ZP –Rajoy fue también un corrupto, pero su legado fue más la inutilidad que cualquier otra cosa– han hecho que sus propios socios de gobierno hayan pedido en el Congreso una moción de confianza. Y que las últimas encuestas arrojen que un 48,2% de los votantes socialistas quiere elecciones ya, 14 puntos más que en enero de este mismo año.
Las cañerías del PSOE han tragado mucha mierda sin que los militantes digan ni mu, y pueden seguir haciéndolo. Porque no existe democracia ni dentro ni fuera de los partidos. La historia nos dice dónde acaban los partidos que no hacen nada con su propia corrupción. El PASOK griego, por defender lo indefendible, pasó del 43,9% de los votos al 4,7% en seis años desde 2009. El Partido Socialista Francés, a partir de 2017 y por la misma razón, pasó del 28% al 6,4%.
¿Dónde quedó la democracia?
El PSOE parece que aguanta canibalizando los votos del resto de los partidos de la llamada ‘izquierda’, pero el caso reciente de Adelante Andalucía parece marcar un cambio de tendencia. El ‘Caso ZP’ va pesar mucho porque va a ser muy gordo y puede saturar la cañería. La mierda, esta vez, va a inundar Ferraz porque se suman otros casos como los de Begoña, el hermanísimo, Ábalos, Cerdán, etc… Y el partido corre el riesgo de colapsar.
En esta España de la PPSOE, nadie piensa en cortar por lo sano y devolvernos la democracia. Hay demasiadas cosas en juego y el ladrón no puede dejar de robar. La solución, pues, no puede venir de la verdad o de la ética porque la clase política y funcionarial está corrompida hasta el tuétano. La solución tiene que venir de la sociedad y será la demoscopia la que señale si la sociedad dice basta y en qué medida lo dice. A partir de ahí, cada partido optará por las posturas que le acarreen más ventajas o menores pérdidas.
Entretanto, ganarán tiempo gracias a un servicio público de justicia que tampoco funciona –no es casualidad que la PPSOE no quiera arreglarlo– nos aburrirán con la presunción de inocencia y la nulidad de actuaciones cuando todos esos casos están más claros que el agua y, finalmente, las atenuantes, las eximentes o el indulto harán su trabajo para que los máximos responsables tengan condenas muy llevables. Todo menos la baza de la herencia que ya la jugó Pujol sin éxito. A la postre, el PSOE tendrá que decidir si repudia o mantiene el legado de ZP y de Sánchez, o si es mejor hacer algo como lo de Juan Carlos I.
Políticos desenfrenados
En España, lo peor no es estar huérfano, sino tener como padres a la PPSOE. Gentuza sin principios ni moral, en almoneda 24/7, entregada a los placeres del dinero y la carne, sin honor ni decencia y, lo peor de todo, sin visión de futuro. Podrían haber robado algo mientras lanzaban a la nación al hiperespacio, como en el franquismo 1.0. Sin embargo, este franquismo 2.0 de la PPSOE ha disparado el latrocinio mientras no hacían ni el huevo. De ahí nuestra creciente ruina.
Muchos olvidaron la dictadura en vida precisamente porque se podía vivir. Nadie olvidará a estos mangantes que han traído la ruina de casi todos. El problema de España es que tiene demasiados papás tanto de la PPSOE como eclesiásticos. Todos se envuelven en una virtud de la que carecen por completo y, además, son cada vez más inútiles trabajando. Demasiados papás para un Pueblo tan mayor.
Hazte ya mayor de edad de una vez por todas. Independízate de la PPSOE y de cualquier iglesia. Reflexiona con objetividad y actúa en consecuencia.
