EL VERANO DE LAS NEWSLETTERS

Hay veranos en los que descubres una serie de la que luego todo el mundo hablará. Otros, un libro que acaba convirtiéndose en el mejor recuerdo de las vacaciones. Y otros, en los que tiene una protagonista inesperada: las newsletters, en concreto las de Substack. Si mezclamos un verano de libros, series y newsletters, puede que tengas uno de los veranos más bonitos y culturales que recuerdes.

No sé en qué momento empecé a suscribirme a las newsletters de Substack, pero ¡qué gran descubrimiento! Quizá fue por curiosidad, quizá por aburrimiento. O quizá porque necesitaba volver a leer textos que no parecieran escritos para ganar una batalla contra el algoritmo. Así que, mientras las redes sociales se llenan de vídeos cada vez más cortos, para este verano he encontrado el refugio perfecto.

Y lo curioso es que no siento que haya descubierto una plataforma. Siento que he redescubierto una nueva forma de leer, y me encanta.

Leer a personas, no a algoritmos

Si hay algo que últimamente me chirría de las redes sociales, es lo rápido que va todo. Y hay algo que me fascina de Substack. Y es que cuando decido seguir una newsletter, no me estoy obligando a leer más contenido porque toca o porque el algoritmo lo pauta, sino porque quiero seguir leyendo a esa persona que sí, he descubierto en una red social o es un autor o autora que me encanta y creo que sus reflexiones más cercanas me van a aportar mucho.

Durante años hemos dejado que los algoritmos decidieran qué artículos aparecen en nuestro móvil, qué vídeos merecen nuestra atención o qué opiniones se vuelven virales. Hemos consumido contenidos porque aparecían delante de nosotros.

En Substack ocurre lo contrario. La elección de qué es lo que queremos consumir es nuestra. Y qué maravilla, de verdad. Yo, por ejemplo, no sigo una newsletter porque está de moda. La sigo porque me interesa cómo mira el mundo quien la escribe. Porque me gusta su forma de contar las cosas. Y esto, en un momento en el que todo parece diseñado para que lo consumamos deprisa, resulta liberador.

Las voces que me están acompañando este verano

Una de las mejores cosas de entrar en Substack es descubrir que detrás de cada newsletter hay una personalidad completamente distinta.

Hay periodistas que aprovechan ese espacio para escribir lo que no cabe en un artículo tradicional. Escritores que convierten cada envío en una columna semanal o creadores que mezclan recomendaciones culturales, experiencias personales y reflexiones que difícilmente encontrarían hueco en otro formato.

Algunas me hacen pensar. Otras me descubren libros, series o podcasts. Otras consiguen que pare unos minutos y mire una idea desde otro lugar. Sigo multitud de newsletters, de todo tipo. Y todas me aportan algo. Por ejemplo, la periodista Mar Manrique escribe Fleet Street, una newsletter enfocada en el análisis de la actualidad, tendencias y cultura de trabajo en el sector de los medios de comunicación. Su última edición “Hacer de la vida el contenido”, me ha parecido una maravilla.

Otra newsletter que lleva meses acompañándome y que viene conmigo este verano es la de la periodista Paloma Herce, El Guateque, una auténtica guía para disfrutar de los placeres de la vida. Te la recomiendo, porque es super inspiradora. También me acompaña este verano Laura Ramos con La nomadista, donde te acerca sus reflexiones de una forma exquisita.

Y como buena emprendedora, también sigo newsletters de personas que tienen el emprendimiento en el centro. Es el caso de Olga de Andrés y su newsletter Emprende en remoto, que escribe desde Nueva York consejos y tips que si trabajas de forma remota te inspirarán y mucho.

Cuando leer despierta las ganas de escribir

Hay varias autoras que leen estos artículos todas las semanas y me darán la razón cuando digo que leer despierta las ganas de escribir. Cuanto más leo, más ganas tengo de escribir. No porque piense que hace falta una newsletter más. Lo que me atrae de Substack es la sensación de libertad. La posibilidad de desarrollar una idea sin mirar constantemente las estadísticas. De escribir porque hay alguien al otro lado que ha decidido leerte sin condiciones.

Llevo semanas dándole vueltas a la posibilidad de abrir mi propio espacio. No sé cuándo ocurrirá, ni cómo será. Pero me gusta tener esta idea en la cabeza. Porque hacía tiempo que una plataforma no despertaba en mí tantas ganas de sentarme delante del portátil y escribir sin más objetivo que compartir aquello que me interesa. Y eso es un lujo.

Lo que realmente estamos buscando

Espero que Substack sea una de las plataformas que te acompañe este verano. Sin dejar de lado It Magazine, pues en verano no paramos. Y es que lo que buscamos en esta era de la inmediatez son ideas que permanezcan un rato con nosotros, textos que no se agoten al terminar de leerlos y autores a los que apetezca volver, no porque publiquen todos los días, sino porque siempre tienen algo que decir.

Tal vez dentro de unos años aparezca otra plataforma y volvamos a cambiar de hábitos. Pero sospecho que el deseo seguirá siendo el mismo: encontrar voces capaces de acompañarnos o de cambiar, aunque sea un poco, nuestra forma de mirar el mundo.

Y si este verano sirve para descubrir alguna de ellas, habrá sido un verano muy bien leído.

Tags from the story
, ,
Written By
More from Laura Castilla
LA REFORMA DE LA LEY MORDAZA Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
La reciente propuesta del PSOE para reformar la Ley de Seguridad Ciudadana,...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.