He escuchado a más de uno decir que Venezuela es un ejemplo de fracaso del socialismo, y no estoy de acuerdo. Es otro éxito del socialismo. Como Cuba. Donde triunfa el socialismo se extienden la miseria, el hambre y la persecución asesina del discrepante.
Y al éxito de Venezuela ha contribuido eficazmente la izquierda española, esa autodenominada “mayoría progresista”. Tan defensora del Derecho Internacional, que durante décadas ha mirado para otro lado y ha olvidado a los perseguidos por esa dictadura bolivariana.
Hasta el Rey Felipe VI, por indicación del Gobierno, habló de presos “retenidos”. No, Majestad, presos políticos secuestrados, no retenidos
El Gobierno de Delcy Rodríguez ha liberado a una treintena de presos políticos, entre ellos algunos españoles. El siniestro José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez pactaron con la lideresa bolivariana que los presos españoles no hablaran con los medios de comunicación. Al llegar a Barajas, en vez de a la salida, donde les esperaban familiares y amigos. Fueron llevados a una sala de autoridades donde se les informó de ese compromiso infame.
Me pregunto si la Justicia bolivariana dictó alguna resolución que condicionara la libertar de los presos a ese silencio. De existir alguna resolución en ese sentido, violentaría el Derecho Internacional y el Derecho español. Conociendo el paño, me malicio que pudiera existir alguna amenaza de que si hablaban habría represalias hacia personas cercanas a ellos en Venezuela. Porque así trabaja esta peña en todo el mundo.
Sorprendentemente, el Gobierno español, y por su indicación hasta el Rey Felipe VI, han hablado de liberación de “retenidos”. No, Majestad, no había retenidos, eran presos políticos secuestrados y torturados por una dictadura socialista bolivariana que no han sido liberados, sino excarcelados. Sin más. Les encerraron, a la mayoría sin juicio, por el mero hecho de discrepar del régimen.
José Luis Rodríguez Zapatero iba por las celdas diciéndole a los presos torturados que no protestaran contra el régimen
Conviene emplear adecuadamente las palabras. En Venezuela no había retenidos, había presos políticos que no han sido liberados sino excarcelados. Por ahora han excarcelado a una treintena, pero quedan encerrados, que siguen siendo torturados salvajemente, más de mil.
Y Rodríguez Zapatero, ¡¡Ay Zapatero!!, que inmensa vergüenza lo que hemos escuchado a venezolanos liberados de las mazmorras chavistas. Sergio Contreras le contó a Risto Mejide: “Yo no toqué la puerta de Zapatero, la única vez que tuve noticia de él fue una vez que pasó por delante de mi celda y nos dijo a los presos políticos que no protestáramos en contra del régimen”.
“Le dije a Zapatero, mi hermano es Vasco da Costa y está siendo torturado. Y me dijo, ¿a quién le interesa Vasco da Costa?”
Leo en OKDiario que Ana da Costa, hermana de un politólogo venezolano secuestrado por el régimen bolivariano ha contado que al constatar que su hermano estaba siendo torturado, en septiembre de 2016 se reunió con Rodríguez Zapatero en la Embajada de España en Caracas. “Ahí apareció Zapatero y se sentó en la poltrona al lado de mí. Le dije que mi hermano se llamaba Vasco da Costa, y Zapatero me respondió: “¿quién es Vasco da Costa? ¿A quién le interesa Vasco da Costa? Y yo pensé que para mí qué hombre tan grosero y pensé a mí si me interesa, es mi hermano”.
Y también donde Risto Mejide el venezolano Lorent Saleh denuncia que Zapatero “se ha burlado muchas veces de los familiares de los presos políticos que él deja esperando a poder ser atendidos.
Zapatero sabe muy bien que, en La Tumba, en el Helicoide, en el DGCIM, asesinan a personas… Yo estaba preso en La Tumba y mi mamá llamó a Zapatero para que intercediera por mí, y la respuesta que recibió de Zapatero fue que no denunciara las torturas porque si lo hacía no iba a abogar por mí y no me iban a sacar. Y eso lo ha hecho una y otra vez”.
En La Sexta un tal Antonio Maestre califica a los exiliados venezolanos en España de “gusanera fascista”
No es un testimonio, son varios testimonios coincidentes. Zapatero no ha sido mediador de nada, ha sido un colaborador de un régimen asesino a cambio de dinero.
Y con esta realidad, hay tipejos como un tal Antonio Maestre, que en La Sexta escribió, así, con un par: “Gilipollas hay en todo el mundo y de todas las nacionalidades, pero la peculiaridad de la gusanera fascista venezolana en España no podemos eludirla porque tiene la capacidad de mover a la sociedad española a posiciones reaccionarias a través de su poder económico y de su influencia política. La izquierda no puede ignorar este proceso y permitir que actúe contra sus intereses…
El mayor error del Gobierno socialista de estos años es haber sido tan laxo con la concesión de asilo a una caterva de fascistas que representan lo peor de la ultraderecha mundial…
El principal papel de los líderes fascistas venezolanos en España ha sido tejer alianzas con la extrema derecha española y trabajar para la ultraderechización de la sociedad con sus libelos como The Objective y con el dinero de Little Caracas.
Todo eso sin mencionar el proceso de especulación inmobiliaria que está provocando el encarecimiento del acceso a la vivienda de quien menos recursos tienen sin importar su origen”.
Con estas disparatadas palabras, que solo puede escribir un mamarracho canalla, el tal Maestre se coloca del lado de Zapatero, o sea, del lado del régimen bolivariano que ha asesinado a centenares de perseguidos políticos y que tortura a los discrepantes en sus mazmorras.
La mayoría de los venezolanos exiliados en España malvive con trabajos precarios y sueldos bajos y duermen en viviendas humildes
En la Sexta y en La 1 de RTVE salen cada poco gentes que identifican a los exiliados venezolanos, así, en grupo, como multimillonarios que compran pisazos en el barrio de Salamanca de Madrid. No es ignorancia. Es malicia. En el barrio de Salamanca quienes compran esos pisazos son tipos próximos al régimen que se han hecho de oro con la corrupción bolivariana. La mayoría de los exiliados políticos venezolanos, esa “gusanera fascista” de la que habla el tal Maestre, malviven en España con trabajos precarios y sueldos bajos. Y duermen en viviendas humildes.
Y respecto a The Objective, su propietaria, Paula Quinteros, a quien conozco muy bien, una mujer brillante, empresaria de éxito con experiencia en el sector, y muy bella. Lo que ha hecho es comprar un medio de comunicación en el que trabajan excelentes profesionales en el que se respira libertad y periodismo libre.
Quizá les duela a muchos que buena parte de los escándalos de corrupción del Gobierno socialista español los haya destapado The Objective, dirigido por Álvaro Nieto. Que junto a Paula Quinteros ha apoyado sin límite a Ketty Garat, la autora de buena parte de las exclusivas. Gracias a las cuales se ha podido destapar la podredumbre que rodea personal y políticamente a Sánchez.
Esta gentuza que ataca a los exiliados venezolanos en España se pone del lado del régimen bolivariano asesino
Para los malpensados, no le debo nada a The Objective. Escribí allí en sus primeros años, antes de que lo comprara mi amiga Paula Quinteros. Y poco después de que llegara ella dejé de escribir voluntariamente. Ahora lo leo con interés cada día, y me ayuda a estar bien informado. Y disfruto con sus opinadores, con los que coincido y con los que discrepo.
Por cierto, que este tal Antonio Maestre, durante la pandemia, se inventó en redes sociales y en el periódico La Marea un “experto” llamado Miguel Lacambra para defender al Gobierno. Y sostener que las manifestaciones multitudinarias feministas del 8M no habían tenido impacto alguno en la propagación del virus. Y también fue durante meses uno de los verificadores de la web Maldita.es que supuestamente se dedica a denunciar noticias falsas.
Por supuesto, buena parte de los dirigentes de Podemos se convirtieron en los más activos defensores del “experto” Miguel Lacambra.
Esta gentuza es la que se permite calificar de “gusanera fascista” a los perseguidos del régimen bolivariano de Venezuela y apoyar a Sánchez y Zapatero, el cómplice de Maduro que despreciaba a los presos torturados y los animaba a que no denunciaran al Gobierno chavista.
