En un artículo anterior contábamos como dos astronautas quedaron atrapados en la Estación Espacial Internacional. Lo que en principio iba a ser una estancia de una semana con vuelta el 14 de junio de 2024, se incrementó en varios meses. Parece que la empresa Boeing contratada por la NASA no conseguía reparar la nave que les llevó a la Estación. Mientras tanto Suni Williams y Barry Wilmore seguían girando alrededor del planeta Tierra a 400 kilómetros de altura.
Desde el centro de control les anunciaban posibles fechas hábiles para subir a por ellos. Pero Boeing seguía con problemas técnicos en su nave Starliner aún acoplada a la Estación. Desde la base White Sands en Nuevo México realizaban pruebas con los sistemas de propulsión y seguían dando problemas. Como no querían jugársela con dos seres humanos dentro, tomaron la decisión conjuntamente con los directivos de la NASA, de bajar el módulo en modo informático y sin ellos… tres meses después. La cápsula aterrizó el 7 de septiembre de 2024 y al analizarla descubrieron más problemas en el propulsor.
Ante tal cúmulo de despropósitos los creadores de la Boeing Starliner desistieron finalmente. Para el rescate de Suni y Barri existían dos opciones: utilizar la nave rusa Soyuz de Roscosmos atracada en la Estación Espacial Internacional para cualquier emergencia o aprovechar la cápsula Dragon de SpaceX. Este módulo tiene capacidad para siete personas aunque habitualmente van cuatro pasajeros: el comandante de la misión, el piloto y dos especialistas de misión. Inicialmente se barajó la idea de hacerla subir solo con dos astronautas y aprovechar el viaje de regreso para incluir al personal de Boeing.
Dos astronautas experimentados
En el calendario de la NASA se contempla el reemplazo de los astronautas de la Estación Espacial cada seis meses. La Crew Dragon es la única cápsula que está consiguiendo cumplir con el contrato de transporte. En Tierra nadie dudaba de las capacidades de manejo de la situación de sus dos viajeros del espacio. Ambos son expertos pilotando aviones y helicópteros y llevan más de 20 años trabajando para la NASA. En concreto Barry ‘Butch’ Wilmore completó una misión de once días junto a otras cinco personas a bordo del transbordador espacial Atlantis como piloto. Sunita ‘Suni’ Williams fue elegida en 1998 para ser astronauta. Obtuvo el récord femenino de estancia más larga en la Estación con 195 días, solo siendo superada por la italiana Samantha Cristoforetti con 200 días.
Todo este tiempo en la Estación Espacial no han estado de brazos cruzados. Han colaborado en las tareas habituales e incluso han participado en las pruebas y reuniones técnicas de Starliner para su posible reparación. También tienen todo lo que necesitan en cuestión de alimentos, ropa, oxígeno, etc., ya que con frecuencia la NASA envía naves en misión de reabastecimiento con suministros, combustible y material científico.
Elon Musk el salvador
La compañía espacial propiedad de Elon Musk -SpaceX- siempre ha tenido claro desde su creación, la reducción de costes en los viajes espaciales. Ha sido la primera en la Historia en reutilizar un cohete propulsor llamado Falcon, es decir, una vez en el espacio y después de “soltar” la nave, este cohete vuelve a la Tierra y aterriza de manera espectacular en el sitio indicado para ello. Otro avance ha sido el uso de combustible liquido. La empresa creada en 2001 con tan solo unos pocos trabajadores se vio obligada a contratar más mano de obra llegando a la cifra de 8.000 personas en 2020.
En agosto de 2006 consiguió el contrato de servicios comerciales de transporte orbital con la NASA y fue tal el éxito en las misiones que la Agencia ha ido adjudicando a SpaceX tanto los vuelos para transportar suministros como los lanzamientos tripulados. Muchos países cuentan con los servicios de Musk para situar en el espacio sus satélites. Él mismo ha creado su propia red de minisatélites con la intención de rodear todo el planeta y, según reza su publicidad, hacer llegar la conexión Internet a todos sus rincones.
Operación salvamento
En septiembre de 2024 lanzó al espacio la Crew-9 con tan solo dos tripulantes a bordo: Nick Hague y el cosmonauta ruso Aleksandr Gorbunov. Las otras dos plazas estaban destinadas a Suni y a Butch para que completaran su regreso a la Tierra. En la Estación Espacial ya eran 11 las personas pero solo hasta que los miembros de la tripulación Crew-8 volvieran a primeros de octubre como así ocurrió. Ahí comenzó el plan trazado desde el centro de control. La tripulación de la nave Crew- 9 atracó en un principio en el puerto Harmony. Más tarde lo liberaron para dejar libre el amarre para la nave de reabastecimiento comercial y se reubicaron en el puerto Zenith. En este módulo se incluyeron los asientos hechos a medida de Suni y Butch así como los trajes ideados por SpaceX.
Así que tenemos a la Crew-8 de regreso al planeta Tierra y la Crew-9 atracada en uno de los puertos de la Estación Espacial con el material necesario para los astronautas varados en el espacio. En la NASA al mismo tiempo, ya entraba en cuarentena la tripulación de la Crew-10 para su lanzamiento el 12 de marzo, coincidiendo así con la misión de rotación de tripulaciones entre SpaceX y la Estación Espacial.
La tripulación compuesta por Nick Hague, Aleksandr Gorbunov, Sunita ‘Suni’ Williams y Barry ‘Butch’ Wilmore volvió a la Tierra el 18 de marzo gracias a Elon Musk. El módulo amerizó con rotundo éxito y mientras los técnicos se encargaban de asegurarlo, una familia de delfines se asomó para darles la bienvenida a casa.