El Tribunal Constitucional ha dictado una Sentencia que culmina lo que inició hace algo más de 20 años la Ley Integral de Violencia de Género: la muerte del principio de presunción de inocencia para hombres denunciados por su pareja o ex-pareja. El escenario en su punto de partida es reconocible pues se repite hasta la saciedad. Mujer en proceso de divorcio denuncia a su pareja y padre de sus hijos por violencia de género. Y diré más, la denuncia por violencia de género es una recomendación que ya hacen a las mujeres muchos abogados inmorales por las ventajas evidentes que otorga a la hora de negociar las condiciones de la separación.
Pues bien, la denuncia por violencia de género no solo no prospera sino que los órganos judiciales sugieren una denuncia falsa. El hombre es absuelto y las resoluciones judiciales hablan de «chantaje», «motivos espurios», «incosistencia» o «disparate» para referirse a la mujer. Ella, pese a todo, decide llevarse a sus hijos lejos del padre. Sin consentimiento del otro progenitor, ni autorización judicial. O dicho sin eufemismos, perpetra el secuestro de los hijos comunes.
La presunción de inocencia y el interés superior del menor
La creación del interés superior del menor como concepto encierra la mayor perversión de nuestro sistema. Es el comodín para hacer cualquier cosa. Y por supuesto nunca en interés del menor por el que se dice actuar. Pedro Sánchez ha ido colonizando todas y cada una de las instituciones que funcionan como contrapoderes del Ejecutivo, incluido el Tribunal Constitucional. Tras las aberraciones de los ERE y la amnistía, ahora el TC se agarra al concepto de interés superior del menor para tener (de facto) por víctima a una denunciante falsa y (de facto) por maltratador a un hombre absuelto. Es excelente a este respecto el artículo de Dukenan
La polémica sentencia que ha tenido dos votos particulares muy críticos ha sido denunciada ante Europa por la posible vulneración de dos directivas europeas. Todo comenzó con el Tribunal Constitucional aprobando una Ley que sabían inconstitucional. Fue hace más de 20 años. Ahora perfeccionan el despropósito. Veremos qué dice Europa…