El 5 de junio de 2024 la empresa Boeing envió al espacio por primera vez en su historia, la cápsula Starliner tripulada por dos astronautas: Butch Wilmore y Suni Williams. Hubo múltiples intentos antes de su despegue defintivo. Fueron algunos problemas técnicos los que imposibilitaron que su primera misión tripulada tuviera el éxito esperado. Errores de software, fuga de helio en el sistema de propulsión… Pequeños (o no tanto) detalles que no pondrían en peligro la vida de los dos astronautas pero nunca se sabe.
Y es que la marca Boeing va dejando muchos rastros por el mundo. Si nos retrotraemos en la Historia de la aviación vemos que el Boeing 737 inició sus primeros vuelos a finales de los años 60. El avión a reacción más popular en el panorama aéreo y con una capacidad para 100 pasajeros, fue convirtiéndose en el modelo más vendido en el mundo. Y por desgracia también ha sido número uno en siniestrabilidad. Todo ello no les impidió acceder a uno de los contratos más jugosos: los vuelos comerciales a la Estación Espacial Internacional.
Astronautas utilizando transbordadores
Challenger, Columbia, Discovery, Atlantis, Endeavour, Enterprise y Pathfinder fueron los nombres de las misiones espaciales que sirvieron para trasladar personas y suministros a la Estación; también ponían en órbita telescopios -como el Hubble-, sondas y satélites. Ya en aquellos tiempos la NASA andaba buscando la manera de disminuir los costes de estas misiones, y un modo de hacerlo era con la recuperación del transbordador para su reutilización. De ahí la forma de avión con la que los construyeron. En el año 2011 la NASA cesó las operaciones con los famosos transbordadores tras haber completado 135 misiones.
Entre tanto la Estación Espacial Internacional seguía creciendo y necesitaba materiales y mano de obra. Con el “parón” estadounidense en los vuelos espaciales, solo llegaban con la nave rusa Soyuz y es que, a pesar de los antagonismos entre las dos principales potencias mundiales, ambos países colaboraron en el espacio estrechamente para la construcción y el mantenimiento de dicha Estación.
En esta Agencia estadounidense dedicada principalmente a la investigación aeronáutica y aeroespacial, pensaron que sería otra opción subcontratar el servicio de transporte. Una de esas empresas es ‘SpaceX’. En diciembre de 2008 la NASA adjudicó el contrato para servicios comerciales de reaprovisionamiento a la empresa propiedad de Elon Musk. Y así en mayo de 2020 se lanzó el primer cohete comercial tripulado desde Cabo Cañaveral. Las cápsulas Dragon se mostraron eficaces y se acoplaban a la perfección en la Estación Espacial Internacional.
Boeing no termina de despegar
La otra empresa era Boeing y su primer vuelo no tripulado fue un fracaso. Tendría que haberse acoplado a la Estación pero no llegó. Consiguieron recuperarla después de pasar dos días orbitando. Desde 2017 continuaron haciendo pruebas aunque sin mucho éxito. No conseguían despegar con tripulantes a bordo, hasta que el 6 de junio de 2024 el módulo CST-100 Starliner bautizado con el nombre “Calypso” llevó a Butch Wilmore y Suni Williams a su destino: la Estación Espacial.
En la nave transportaban una bomba de repuesto para el sistema de purificación de la orina (que la convierte en agua potable) y un disco duro con obras de arte de niños de todo el mundo, entre otros. En principio iban a pasar algo más de una semana “allí arriba” pero volaron con Boeing y la cosa se complicó. Los dos astronautas que rondan los 60 años cada uno, quedaron atrapados en la Estación Espacial por problemas técnicos en la cápsula.