Los casos de menores tutelados abusados parece no interesarle a nadie, salvo que entre en escena algún político relevante. Como en este caso lo es el Primer ministro francés. Notre-Dame de Bétharram era un centro católico privado ubicado en el departamento de Pirineos Atlánticos francés y gestionado por la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús. Durante décadas estuvo acogiendo a los hijos de la gente pudiente y se especializó en disciplinar a los menores más turbulentos. También aceptaban a niños sin familia.
Un antiguo alumno tuvo la idea de crear una página en una red social para recopilar recuerdos de los antiguos compañeros del colegio. Poco a poco ese muro se fue llenando con testimonios escalofriantes.
Un niño que fue admitido en el internado en 1956 relata las agresiones sexuales y violaciones de un sacerdote. Seis años más tarde lo denunció en Dirección e intentaron silenciarlo. Amenazaron al menor con internarlo en un hospital psiquiátrico.
En 1982 otro de sus alumnos con 11 años sufrió abusos sexuales por parte del sacerdote que vigilaba la sala-dormitorio. Se lo contó a su abuela y no le creyó. En la década de los noventa un supervisor abofeteó a un estudiante. El menor perdió el 40% de su oído. Y aquí entra en escena el que por aquel entonces era el Ministro de Educación Nacional: François Bayrou. Al ser informado sobre lo ocurrido enseguida ordenó una inspección al centro. La conclusión fue que “Notre-Dame de Bétharram no era un establecimiento donde los estudiantes fueran maltratados”.
Los casos de menores abusados se multiplican
Dos años después -en 1998- el sacerdote que hacía las funciones de director, fue acusado de violación. Llevado ante el juez de instrucción, fue puesto en libertad contra todo pronóstico. El cura se marchó a Roma y se suicidó. La investigación se cerró.
No es hasta 2023 que el antiguo alumno crea el grupo en Facebook de “Les anciens du collège et lycée de Bétharram”. Los testimonios de violencia y abusos sexuales se multiplicaron. En aquel entonces nadie les escuchó, nadie les creyó. Supieron de culpabilidad, vergüenza y mucha soledad. El creador de este muro habla de “una omertá local”.
En enero de 2024 la Fiscalía de Pau abrió una investigación preliminar tras las denuncias de los antiguos alumnos por delitos de violencia física, violaciones y agresiones sexuales a menores dentro del establecimiento escolar en la década de 1980. Dichas denuncias se referieren a religiosos y algún laico. El 14 de febrero de 2024 otro supervisor que tenía acumuladas ocho denuncias y aún continuaba en el cargo, fue expulsado del colegio.
Las denuncias siguen aumentando e incriminan a 21 adultos, nueve de ellos religiosos. En la actualidad el expediente cuenta con 114 denuncias, siendo casi la mitad de carácter sexual. La mayoría de estos delitos ya han prescrito.
Mónica Oltra, Odón Elorza y ahora François Bayrou
Los abusos sexuales a menores tutelados no llaman la atención. Como comentaba el ex-alumno “hay omertá”. Recordemos el caso de Luis Eduardo Ramirez Icardi. El Tribunal Supremo confirmó cinco años de cárcel por abusar de una menor tutelada cuando era educador. Dicho así casi nadie suele preocuparse ni hubiera llamado la atención: “otro más”. Pero todo explotó cuando se supo que Luis Eduardo era el marido de Mónica Oltra Jarque, vicepresidenta de la Generalitat valenciana (2015-2022) y responsable de la Consejería de Políticas Inclusivas de la que dependían los centros de menores.
La Fiscalía valenciana estimó que había indicios relevantes de que la señora Oltra pudo haber cometido los delitos de prevaricación, abandono de menores y omisión del deber de perseguir delitos. En 2022 acabó imputada por el supuesto encubrimiento y obstaculización en la investigación para proteger al que fue su marido. Mónica Oltra se defendió con la misma máxima que utiliza Odón Elorza para escurrir el bulto en el caso Kote Cabezudo: “es una cacería de la extrema derecha”.
Algo similar ha hecho saltar el caso de los menores abusados en Francia: la posible implicación del actual Primer Ministro François Bayrou. En 1996 las investigaciones revelaron que fue informado por una profesora y por una enfermera del centro, sobre la violencia física que se ejercía sobre los alumnos. Él en cambio ha negado haber tenido conocimiento de las acusaciones.
Tuvo acceso al expediente
Un gendarme que se encargó de la investigación asegura que el nombre de Bayrou salió a la palestra cuando el juez de instrucción anunció un retraso en el juicio contra unos de los sacerdotes. Y es que el político solicitó ver el expediente del caso al Fiscal General. No sabe a ciencia cierta si para colaborar o interferir. Otro dato relevante es que su esposa, la señora Bayrou, enseñó catecismo en Notre-Dame de Bétharram.
El Primer Ministro se ha reunido con el colectivo de víctimas y les ha comunicado que “jamás había oído hablar de abusos sexuales” cuando él era el ministro de Educación Nacional . Actualmente el establecimiento es un complejo escolar que ha eliminado su internado y que acogen niños desde el jardín de infancia hasta el instituto: un total de 520 alumnos.