Otra catástrofe ferroviaria en la alta velocidad española. Esta vez en Urda (Toledo). 69 muertos. Y tras el drama quedó muy al descubierto la indigencia moral del sanchismo. Días antes del accidente, el ministro de Transportes, el inefable Oscar Puente, se burlaba de los fallos en los trenes de Renfe en un programa cómico de La Sexta, con bailecito incluido. Y afirmaba: “Necesitamos trenes nuevos y acabar las obras. y, mientras tanto, vamos a sufrir un poco”.
Oscar Puente no es el culpable del accidente, pero sí el responsable del sistema ferroviario español, que es un desastre mortal
En mi opinión Oscar Puente no es el culpable del accidente, pero sin duda es el responsable del servicio ferroviario español, que es un desastre que ha convertido viajar en alta velocidad en España en jugar a la ruleta rusa.
Y me parece necesario recordar que el Ministerio de Transportes ha sido con Sánchez el epicentro de la corrupción y el saqueo del Estado. El ex ministro José Luis Ábalos colocaba a sus putas y a sus amigotes en Renfe y sus filiales, y ahora cumple condena en Soto del Real.
Puente tenía como responsable de la seguridad en la circulación de Adif a un periodista que era director del gabinete
En ese epicentro de la corrupción se movía como jefazo Koldo García, y por allí competían el enchufismo, las organizaciones criminales y las redes clientelares, y se enviaban los currículos de las putas del ministro con fotos en ropa interior pícara. Mientras colocaban a las putas y las “sobrinas” de Ábalos se deshacían de técnicos que tenían conocimientos y experiencia.
Puente le filtró a los periodistas afines los audios del centro de control para cargarle los muertos al último de la fila
Tras la tragedia de Urda, Pedro Sánchez colgaba en su Twitter: “Hay muchos motivos para ser optimista en este país”. Puente lanzó un tuit que decía “la superioridad moral de la izquierda” y salió raudo a decir que había sucedido un fallo humano. Y, además, le filtró a Carlos Elordi Cué, de El País, y a otros periodistas afines los audios del centro de control ferroviario de Atocha para cargarle los muertos al último de la fila.
Puente dijo después que él no habló en su primera comparecencia de un error humano. Falso. Habló literalmente de “la decisión inexplicable, inverosímil, errónea” de un controlador. No nos han contado quien supervisaba la sala con los dos trenes perfectamente ubicados en la pantalla, en ese centro de control infradotado.
El fallo humano solo puede produrcirse si previamente ha habido un fallo reiterado de la tecnología
Después, Puente acreditó que conocía una diligencia de instrucción declarada secreta, y la difundió. Al operario sacrificado le acusan ahora de no haber declarado ante la Policía. Lo cual parece lógico y es habitual, preferir declarar ante el juez. Nada extraño. Menos aún después de haber sido sacrificado por el ministro.
Carezco de conocimientos en materia ferroviaria. Pero la lógica y la escucha de expertos en la materia me permite afirmar sin riesgo de equivocarme que el fallo humano solo puede producirse si previamente ha habido un fallo reiterado de la tecnología. En este caso por ausencia de inversión en el mantenimiento. Y en esta materia todo fallo humano es posterior a un fallo reiterado del sistema que ha de estar perfectamente diseñado y en uso para no posibilitar un fallo humano. Y no quiero ni imaginar que al final resulte que las instrucciones de los jefazos recibidas en la sala de mando fueran las de decirle a los maquinistas que no siguieran el protocolo y prosiguieran “marcha con normalidad”, o sea, a 200 kilómetros por hora, para reducir los retrasos y la mala imagen del Ministerio de Transportes.
En rueda de prensa dice el ministro que sabe que al no dimitir “voy a sufrir un calvario”, con muchos muertos sin enterrar y muchos desaparecidos
Y después de ofrecer en sacrificio público, incluso dando su nombre, al más débil de la cadena, Puente convoca una rueda de prensa, dice que no va a dimitir porque el puto amo no se lo ha solicitado y no quiere perjudicar al PSOE en campaña electoral, y tiene los huevos de abrochar su intervención afirmando que sabe que, al no dimitir, “voy a sufrir un calvario”.
Un calvario, dice, cuando todavía había muchos pasajeros sin aparecer y la mayoría de los muertos no habían sido enterrados.
Los audios filtrados estaban editados, pero la jueza tendrá los 7 minutos omitidos, y veremos qué sale
Sánchez quizá deje que Puente cargue con la ira del personal hasta después de su comparecencia ante la diputación permanente del Congreso y después se deshaga de él.
Tenían centrada el sanchismo la campaña en el amor, los besos con Begoña, los espasmos de María Jesús Montero ante el puto amo, los podcast, el tik tok y el programa de la tele pública en el que le preguntan al candidato cuantas veces folla al mes. Pero ahora la cosa ya no está para bromas. Hay demasiados cadáveres y desaparecidos.
Por cierto, los audios filtrados estaban editados, pero la juez instructora dispondrá de los 7 minutos omitidos de esa conversación entre el AVE que reanudó su marcha y el centro de control, y veremos qué sale.
Desde el inicio de esta Legislatura Sánchez gobierna sin Presupuestos, y eso tiene consecuencias, hemos visto que fatales
La indigencia moral del sanchismo, no solo Puente, me resulta insoportable. España tenía una red ferroviaria que era la envidia de muchos países desarrollados. Con este Gobierno, es un fracaso sistémico en esta legislatura que nos deja un rastro de más de cien cadáveres y cientos de heridos.
Desde el inicio de esta legislatura, el sanchismo gobierna sin Presupuestos Generales del Estado, y eso tiene consecuencias, hemos visto que fatales.
Sánchez dice que “no es asumible” que en España haya dos accidentes en un año como los de Adamuz y Urda. Una forma indeseable de no asumir su responsabilidad. Una situación “inasumible” con muertos de por medio exije la asunción de responsabilidades políticas. Ya llegarán las penales.
Sánchez afirma, ante las elecciones del 29-N que “podré seguir gobernando de una manera u otra”. Inquietante ese “u otra”
No sé qué hará ahora en la campaña electoral. Es capaz de seguir diciendo que dirige el partido del amor y de seguir bailando en los mítines a lo Maduro, pero sin chándal. Incluso le creo capaz de subirse a bailar a un escenario con Puente. Por ahora le mantiene como ministro, pero no se descarta que pueda darle puerta si sus asesores le dicen que puede servirle para frenar la prevista pérdida de votos.
Pero ojo, que el 16 de octubre, en Bruselas, dijo Sánchez que ante las Generales del 29-N estaba optimista y animado, y que “podré seguir gobernando de una manera u otra”. Inquietante ese “u otra”.
No sé por qué, o sí, me vinieron a la memoria las palabras que dijo en 1936 en el Teatro López de Ayala de Badajoz el siniestro dirigente socialista Largo Caballero: “Si no nos permiten conquistar el poder por las urnas, lo conquistaremos por la fuerza”. O las que pronunció en el Cinema Europa seis días antes de las elecciones del 16 de febrero de 1936: “Si los socialistas somos derrotados en las urnas, iremos a la violencia, pues antes que el fascismo preferimos la anarquía y el caos”.
He escuchado a gente decir que nuestros políticos “no nos representan”. Error. Los hemos votado libremente. Disfruten lo votado
La indigencia moral del sanchismo tiene en Puente, sin duda, a uno de sus más destacados representantes.
Las responsabilidades de la tragedia son evidentes. Otra cosa son los culpables, eso lo dirá la justicia, que es muy lenta. El Gobierno aún no ha aportado una explicación oficial del accidente de Adamuz y ya tenemos ahí el de Urda. Tiene pendiente el Gobierno también explicarnos el gran apagón. Pero este Gobierno no explica nada, y como antes no se aportó la identificación de los problemas, no se adoptaron las soluciones pertinentes.
Las víctimas y sus familiares merecen una explicación política que garantice la identificación de los responsables y que no puede volver a suceder, y un juicio que llegue hasta el final en la identificación de los culpables, que deberán cumplir su condena.
Y termino. He escuchado a gente que repite de nuestros políticos “no me representan”. Error. Claro que nos representan. Los hemos votado los españoles libremente. Disfruten lo votado, y el 29-N a las urnas de nuevo.
