Pedro Sánchez, un artista en desviar la conversación pública sobre lo esencial, se ha montado un Foro contra el odio, con traspié ortográfico de H, y lo ha llamado “I Foro contra el Hodio”.
El odio es un sentimiento de aversión hacia algo o alguien cuyo mal se desea. Y Sánchez, el campeón del odio, el que ha levantado un muro que separa a él y a los suyos de los discrepantes, que somos todos unos fascistas, se llevó de estrella contra el Hodio a Sarah Santaolalla, que esparce odio casi cada día en los programas de RTVE, el de su novio por las mañanas y el de Cintora por las tardes. SaraH, por supuesto, con su ya famoso cabestrillo verde.
Ahí estaba Sánchez, con la ministra que tuvo los ovarios de llamarle “el superhéroe de la democracia“
Santaolalla compareció con su brazo en cabestrillo consecuencia según ella de una agresión salvaje de Vito Quiles. No le importa a esta mujer que el video acredite que Quiles no la rozó y que un doctor haya certificado que no consta herida alguna por agresión. En su Hodio reinciden en la mentira, y se la trae floja.
Tengo escrito que no considero que el odio deba ser un delito. Un sentimiento no debe ser un delito. Pero allí estaba Sánchez y a su lado la ministra que tuvo los ovarios de llamarle “el superhéroe de la democracia”. Y allí explicaron que han montado un observatorio para medir la evolución, el impacto y la amplificación algorítmica de los mensajes de odio en las redes sociales.
El traspié ortográfico de H me malicio que es deliberado. O quizá un homenaje a SaraH Santaolalla y su cabestrillo verde
Sánchez gobierna “contra” la mitad de los españoles, se pasa el Parlamento por el forro y pacta con quienes más odio tienen acreditado en su historia política. Cada día él y los suyos echan gasolina al enfrentamiento social pero como están en el “no a la guerra” y son muy cuquis y modernos, se montan un Foro contra el Hodio con cabestrillo verde y todo.
El traspié ortográfico de H es deliberado. Me malicio que ha pensado que escribirlo bien sería un insulto excesivo a la inteligencia del personal. O quizá sea en homenaje a SaraH Santaolalla. Sánchez ha iniciado esta cruzada llena de odio, sin H, contra los “tecnoligarcas” que controlan Meta y Tik Tok, donde sube videos molones casi cada día. Lo que querría Sánchez es controlarlo todo él con su peña. Y sabe Sánchez que sus publicaciones generan enorme rechazo en las redes.
El 11M Sánchez se centró en su Foro del Hodio y no acudió a ninguno de los actos en memoria de las víctimas de la matanza islamista en Atocha
Dijeron que Hodio es “la huella digital contra el odio y la polarización en las redes sociales”. Por esas redes rulan videos de las manifas feministas del 8M en los que se ve a mujeres y hombres destilar odio y violencia contra reporteros de EDA TV y contra mi amigo el periodista Cake Minuesa, a quien un tipo que trabaja en el equipo de seguridad del PSOE de Sánchez le dijo, sin amor, “sal de ahí que te reviento”. No sé si le invitaron al Foro o no al tipo.
Sánchez centró su agenda el martes 11 de marzo en este Foro con traspié ortográfico de H y no participó en ninguno de los actos que se celebraron en memoria de las víctimas del salvaje atentado islamista del 11M en la estación de Atocha. El puto amo del PSOE tiene sus prioridades.
El Foro contra el Hodio le denegó el acceso a Juan Soto Ivars, quizá porque le odian como a todos los que no piensan como ellos
Los organizadores de este Foro con traspié ortográfico de H le denegaron el acceso a Juan Soto Ivars, que ha contado en ABC que se inscribió, le aceptaron la solicitud y cuarenta minutos después recibió un correo denegándole el acceso. Probablemente porque los organizadores del evento odian a Soto Ivars como nos odian a todos los que no pensamos como ellos.
Por supuesto Sánchez dijo que “el odio suele ser masculino” y anunció que con la herramienta que monta para medir la huella del odio se va a regular el odio en las redes sociales. Ninguno de los participantes explicó como se puede distinguir esa herramienta de la censura de toda la vida.
Y antes de irse, a petición de la ministra de Inclusión y Migraciones, Elma Saiz, todo el personal lanzó una catarata de aplausos a la mujer del cabestrillo verde por la agresión que denunció. Se la suda a todos que esa agresión no existiera, porque ellos mandan, gobiernan, y pueden odiar, sin H, y esparcir su odio, sin H, porque son de la “mayoría progresista”, que ya se sabe que es moralmente superior a cualquiera.
