Primero una reunión en Madrid entre Alberto Núñez Feijoo y Aitor Esteban. Después la presencia de Esteban y Andoni Ortuzar la pasada semana en un desayuno en Bilbao con Feijoo en el Hotel Ercilla. Este acercamiento del PP de Feijoo al PNV ha provocado problemas en la sede popular de la calle Génova.
Feijoo y su guardia pretoriana creen que el PP necesita acercarse a un PNV que aún apoya a Sánchez pero que si hay un vuelco electoral estará dispuesto a apoyar al PP, siempre que gane algo, como siempre.
“Si gobernamos nos pedirán cosas que no podremos darles y estarán en contra nuestra”
Un veterano de la sede popular de Génova me dice: “No nos podemos olvidar de la traición del PNV cuando tras votar los presupuestos de Rajoy apoyó la moción de censura de Pedro Sánchez, y ahí tenemos el apoyo que le presta al sanchismo. El PNV ha dado un paso a la izquierda y cada poco se suma a la monserga sanchista de tacharnos de extrema derecha”.
“Es evidente, continúa, que, si logramos gobernar, como hace siempre el PNV, pueda apoyarnos a cambio de mucho, pero nos pedirán cosas que no podremos darles, y si, como parece lógico, gobernamos con el apoyo de Vox, estarán radicalmente enfrente en contra nuestra”.
El PNV nunca ha estado dispuesto a apoyar una moción de censura del PP contra Sánchez porque “con Vox a ningún sitio”
A nivel de los grupos parlamentarios la relación es escasa, pero Feijoo mantiene líneas abiertas que generan incomprensión en buena parte de la cúpula del PP y en los populares del País Vasco, liderados por un Javier de Andrés que no se fía del PNV.
Cuando el PP ha hecho algún movimiento en el pasado para tratar de armar una moción de censura contra Pedro Sánchez, en la que necesariamente debiera estar Vox, la respuesta del PNV ha sido siempre que ellos no la apoyarían, que ellos con Vox a ningún sitio.
“No conviene acercarse demasiado a este PNV que ya nos la ha jugado más de una vez”
La minoría que en Génova ven con buenos ojos los movimientos de Feijoo con el PNV considera que los nacionalistas vascos son un partido que siempre han sido importante para el Gobierno de España.
Mi interlocutor, que no es partidario, considera que “Feijoo se ha quedado con el PNV de Iñigo Urkullu, con el que él mantenía excelentes relaciones cuando presidía Galicia, pero ese no es el PNV de hoy. Este PNV está entregado al sanchismo y por ahora de ahí no se va a mover, porque saben que por su apoyo Sánchez les va a dar cosas que el PP jamás podría darle. Nosotros tenemos unos límites constitucionales que el sanchismo no tiene, y este PNV sigue pretendiendo la soberanía y no se siente incómodo ni con este PSOE ni con Bildu. Y no olvidemos que el Gobierno vasco que preside el peneuvista Imanol Pradales depende de los socialistas vascos. O sea, que no conviene acercarse demasiado a este PNV que ya nos la ha jugado más de una vez”.
“Un partido como el PP, que va a gobernar, ha de hablar con todos, dejando claras las líneas rojas, como hace Feijoo”
Uno de los fieles a Feijoo me dice que “un partido como el PP, que aspira a gobernar y va a gobernar, no puede no hablar con todos los partidos, también, claro, con el PNV, solo faltaría. Y con Junts también. Otra cosa es que estos partidos sepan las líneas rojas que tiene el PP, y Feijoo eso lo deja siempre muy claro”.
En fin, que, en el PP, como en todos los partidos, hay diferentes formas de pensar. El problema serio llega cuando se cuestionan los liderazgos, y en la calle Génova hay quienes cuestionan el liderazgo de Feijoo y estarían más cómodos con una líder como la madrileña Isabel Díaz Ayuso, que a todo el que quiere escucharla les dice que ella solo piensa en revalidar su mayoría absoluta en Madrid y en apoyar a Feijoo para que llegue al Gobierno. Seguiremos atentamente cómo evolucionan las cosas en el PP, donde hay tensiones.
