La soberanía es el “poder político supremo que corresponde a un Estado independiente” (RAE, dixit). Luego la independencia marca la soberanía. JP Morgan, en un informe de marzo 2026 dirigido a instituciones y analistas, destaca que «España es un gran ejemplo de por qué hay demasiado enfoque en la electricidad y no lo suficiente en la energía final. Aunque la red eléctrica de España depende solo en un 20% de combustibles fósiles, gracias a su alta proporción de energía renovable, su consumo energético total depende en un 70% de combustibles fósiles, el 100% de los cuales es importado».
Además, precisa que la «energía limpia en Europa se compone de un 25% de viento y solar, un 20% de nuclear, un 18% de hidroeléctrica y un 6% de biomasa». Datos que, para empezar, ponen en entredicho nuestra independencia. Datos relevantes porque de la energía depende todo lo demás. La energía mide no solo el desarrollo actual de un país sino, sobre todo, su capacidad de desarrollo futuro.
Tenemos un modelo energético fracasado
La PPSOE está detrás de un modelo energético fracasado que nos hace dependientes y vulnerables a partes iguales. ¡Acuérdate del apagón! Hablar de soberanía en estas condiciones resulta utópico. La crisis de Irán nos ha devuelto a la realidad.
La dependencia del gas y del petróleo, y la imposibilidad de fiarlo todo a las renovables, desacreditan las políticas seguidas hasta ahora en España porque nos han dejado a los pies de los caballos. La Comisión Europea reconoce abiertamente que “Europa cometió un error estratégico al alejarse de una fuente fiable y asequible de energía baja en emisiones” como es la nuclear. Ítem más, ahora pretenden darle la vuelta a la tortilla y hacer que “Europa sea polo mundial de la energía nuclear de nueva generación” con los SMR (Small Modular Reactors), siguiendo el modelo francés que, con 58 reactores, acredita que es la mejor forma de tener energía barata y limpia, esto es, la mejor manera de tener un futuro. Lo demás son cuentos.
Claro que también hay otros factores que afectan a la soberanía como, por ejemplo, las materias primas –incluidos los alimentos–, la tecnología, la industria, las armas, etc.…, pero ninguno como la energía. La energía está en la base de todo lo demás.
La dependencia del petróleo
Tendremos soberanía cuando dispongamos de una energía propia y barata. Una energía que nos permita competir en un mundo globalizado. Con la tecnología actual, eso solo podremos conseguirlo con un mix de nuclear y renovables. Ahora mismo ese mix está mal balanceado: tenemos demasiadas renovables y muy poca nuclear, por eso seguimos siendo dependientes, al 70%, del gas y del petróleo. Lamentablemente, la sobredimensión de las renovables no obedece a ningún objetivo estratégico, sino a un interés crematístico de la PPSOE, como lo acreditan tanto la ‘Trama Eólica’, en Castilla y León, como FORESTALIA, en Aragón.
Lo más cierto es que la PPSOE no se ha preocupado para nada de la soberanía energética de España. Al contrario, nos ha vendido a los intereses de nuestros socios y ha montado el chiringuito de las renovables para, paradójicamente, llevárselo crudo. Ninguno de nuestros socios, ni europeos ni yanquis, quieren que España sea soberana. A ellos les interesa nuestra dependencia y sumisión a todos los niveles. Dependemos de ambos y lo saben.
Las jugadas de Ucrania e Irán no son casuales y nos han hecho todavía más dependientes de los yanquis que sí saben lo que hacen. El NODO te los pinta como bobos de baba, pero no lo son. Los idiotas son los de la PPSOE que a cambio de su sumisión –solo se rebelan en el NODO— hacen exactamente lo que les dictan desde Washington y Bruselas. En el fondo son como Delcy, pero tú ni te enteras.
Ahora mismo estamos muy lejos de ser un país soberano. Lo que debes saber es que con la PPSOE nunca lo seremos. Ellos se vendieron en el 75 a los yanquis y no hay vuelta atrás. Lo primero que necesita España es un cambio político. Para conseguirlo, tendrás que votar y votar –lo de la abstención y los votos en blanco o nulos, no vale absolutamente para nada—hasta que des con un partido dispuesto a cambiar las cosas.
No hagas caso de las etiquetas ni del NODO. Reflexiona por ti mismo y persigue ese cambio. No será fácil ni rápido. Lo más importante es dejar a la PPSOE atrás cuanto antes. Solo así podremos revertir paulatinamente nuestra actual dependencia en todos los sentidos. Poco a poco. Sin cambio político y sin energía propia, tendremos que estar y pasar por lo que quieran nuestros queridos socios. ¿Te fías? Yo tampoco. Prefiero la independencia y la soberanía a cualquier otra cosa. ¿Qué quieres tú?
