El diario “La Vanguardia” publica un trabajo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de Tezanos en el que se refleja, entre otras cosas, que un 49,5 de los votantes de Vox tienen como preferencia sexual el sexo anal frente al 38,7 de la población en general. Inmediatamente, Pablo Echenique, secretario de Acción de Gobierno, Institucional y Programa de Podemos, se lanza a tuitear que a partir de ese dato “que cada uno haga sus valoraciones políticas”.
A mí no me interesan lo más mínimo las preferencias sexuales de nadie, tampoco las de los votantes de Vox. El comentario de Echenique me parece de todo punto infame y repulsivo, y le retrata. ¿Qué valoración política hay que hacer sobre las preferencias sexuales de nadie? Su amigo y jefe Pablo Iglesias dijo que le gustaría azotar hasta hacerla sangrar a una conocida periodista y Echenique no reclamó valoraciones políticas sobre el asunto.
Figaredo le responde “que se dedique a lo que le importa a la gente y no a decir gilipolleces“
El secretario general de Vox en el Congreso, José María Figaredo, ha replicado a Echenique que “se dedica a decir gilipolleces sobre los gustos sexuales de sus votantes mientras ignora lo que le importa a la gente“.
Si el tuit de Echenique lo publica alguien de la derecha la “mayoría progresista” estaría pidiendo las sales y reclamando que actúe la Fiscalía por delitos de odio.
El propio Echenique considera que se “equivocó” y ha borrado el tuit, pero como siempre sucede en estos casos, siguen rulando por las redes pantallazos del mismo.
Según el CIS los votantes de Vox son más optimistas que la media y tienen un grado de felicidad superior
La encuesta del CIS sobre los votantes de Vox dice varias cosas. Que ese electorado vive con un grado de optimismo por encima de la media, que es menos miedoso que el conjunto de los españoles y que exhiben un grado de felicidad muy superior también al resto del personal encuestado. Respecto al nivel de estudios, el porcentaje de votantes de Vox sin estudios o que no hayan superado la primaria está muy por debajo de la media.
El votante de Vox, según el CIS, es más convencional que el resto en su concepción de que “el sexo de verdad incluye penetración” y la práctica del sexo anal registra una cifra once puntos por encima del resto y hasta 17 más que entre la denominada derecha tradicional. Todo ello sin distinción de sexos.
Siempre he creído que en las relaciones sexuales, entre adultos y consentidas, cada uno que haga lo que quiera y le guste
Curioso que el CIS de Tezanos investigue tanto sobre las preferencias sexuales de los votantes en paralelo a la cocina que hace de las encuestas sobre voto para dar siempre resultados favorables para el PSOE y perjudiciales para la derecha.
Pero ojo, porque si en las encuestas electorales no acierta una, no se me ocurre por qué fiarme de las que hace sobre los gustos sexuales del personal, que ya he dicho que no me interesan lo más mínimo.
Conocidas las preferencias sexuales de los votantes de Vox según Tezanos a mí no se me ocurre ni reclamo ninguna valoración política al respecto. En esa materia, siempre que hablemos de relaciones entre adultos y consentidas, cada uno que haga lo que le apetezca y le guste.
No me interesan tampoco, ni quiero imaginar, las preferencias sexuales de Echenique, el ideólogo de Podemos
No me interesan tampoco, ni quiero imaginar, las preferencias sexuales de Echenique. Pero si el ideólogo de Podemos pide valoraciones políticas sobre las preferencias sexuales de le peña de Vox antes tendría que aportar las suyas para poder comparar. Y no se me ocurre por qué a Echenique le ha apetecido o convenido abrir este debate, en el que no creo que pueda ganar nada.
En mi opinión, además, late en el tuit de Echenique un tufo homófobo importante y repugnante. Y no he leído ni escuchado a nadie del coro de la autodenominada “mayoría progresista” denunciar la homofobia del comentario de Echenique.
Céntrese señor Echenique en la política, y deje el sexo para la vida privada de cada uno, sea de derechas o de izquierdas. Que además en la izquierda no están ahora como para dar lecciones sobre la materia. Creo yo. Quizá no lo han estado nunca.
