ANA ISABEL PÉREZ ASENJO, MARIO DÍEZ Y EL HONOR

La Audiencia Provincial de Guipúzcoa condenó, en sentencia ya firme, al abogado Mario Díez, defensor de las víctimas del violador Kote Cabezudo. Tras una demanda interpuesta por la juez instructora del caso, Ana Isabel Pérez Asenjo, que consideraba que el abogado había vulnerado su derecho al honor. Díez debe pagarle a Pérez Asenjo 40.000 euros por su honor.

No voy a entrar a opinar, ya lo he hecho muchas veces aquí, sobre la juez Pérez Asenjo. Únicamente voy a aportar información y datos para que cada uno se conforme su propio criterio.

Pérez Asenjo fue apartada del “Caso Kote Cabezudo” por una resolución judicial que consideró que no había actuado con honor

Quien no conozca el “caso Kote Cabezudo” y la instrucción que hizo la juez Pérez Asenjo pueden instruirse con detalle viendo el documental “En el nombre de ellas” en Netflix.

El honor es, según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) “una cualidad moral que impulsa al cumplimiento de los deberes propios con el prójimo y con uno mismo”.

Ana Isabel Pérez Asenjo fue apartada de la instrucción del “caso Kote Cabezudo” por una resolución judicial que consideró que había omitido su deber de perseguir los delitos de Kote Cabezudo. Es decir, que una resolución judicial consideró que no había actuado con honor.

En el caso Pérez Asenjo contra Mario Díez, en mi opinión, el verdadero honor está en el condenado, no en la demandante

La misma Audiencia Provincial de Guipúzcoa que condena a Mario Díez a pagar 40.000 euros a Ana Isabel Pérez Asenjo por vulnerar su honor consideró que una víctima de Kote Cabezudo, por ser violada, estafada y objeto de pornografía infantil debía ser indemnizada por él con tan solo 16.000 euros.

Algo falla, en mi opinión, en términos jurídicos y morales en la Audiencia Provincial de Guipúzcoa. Al valorar de tan diferente forma el hecho de que una mujer sea violada, estafada y objeto de pornografía infantil y el honor de una jueza que ha sido apartada de una causa importantísima por no cumplir con sus obligaciones.

El letrado Mario Díez, pese a todas las trabas que se le pusieron durante la instrucción de la causa, con enorme coraje y valentía, consiguió que se llegara a juicio y el violador fuera condenado.

Estos son los hechos. Ahora sí, para abrochar el texto, una opinión. En el caso Ana Isabel Pérez Asenjo contra Mario Díez, el honor, el verdadero honor, está en el condenado y no en la demandante. Para mí no hay duda. Ya me contarán ustedes su opinión, si lo desean.

Tags from the story
,
More from Melchor Miralles
FUTBOL FEMENINO POR OBLIGACIÓN
Vaya por delante que no me gusta ni me interesa el fútbol...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.