Durante mucho tiempo pensé que los podcasts no eran para mí. Me parecía que, si tenía un rato libre, prefería leer un libro o ver una serie. Hasta que un día escuché uno por casualidad y me di cuenta que me encantaba este formato. Y si encima es videopodcast los disfruto mucho más. Descubrí que había otra forma de consumir cultura. Solo necesitaba unos auriculares y darle al play.
Desde entonces, los podcasts forman parte de mis vacaciones y de mi día a día. Al igual que una novela o un audiolibro, otro formato que me gusta escuchar cuando no puedo leer en papel. Ahora mismo estoy con el de Pedro Almodóvar, El último sueño. Te lo recomiendo si te gusta tanto como a mí este director de cine. Pero sigamos con los podcasts.
Lo mejor es que los podcasts no exigen toda tu atención. Puedes escucharlos mientras haces otras cosas y, aun así, sentir que has aprendido algo o has descubierto una historia que merece la pena.
El verano también se escucha
Siempre se ha hablado de las canciones del verano, pero creo que también existen los podcasts del verano. Yo escucho podcasts todo el año, pero en verano siempre intento ponerme al día con los episodios que he ido dejando atrás por los quehaceres de la vida y el trabajo. Además, el podcast tiene algo especial, y es que no compite con los libros. Todo lo contrario. Hay momentos para leer y momentos para escuchar. Un formato no sustituye al otro; creo que conviven a la perfección.
Y es cuando todo parece durar menos de un minuto, sentarse para escuchar o ver una conversación de cuarenta minutos o más me parece casi un pequeño acto de rebeldía. No hay mejor plan que tomarse una cerveza escuchando un episodio con el que te puedes reír o aprender algo.
Los podcasts que no faltan en mi verano
Cada uno tiene sus favoritos. Aprovechando que muchos estáis a punto de coger esas ansiadas vacaciones, voy a recomendar los podcasts que suelo escuchar por si os apetece pasar un buen rato o aprovechar los viajes en carretera para descubrirlos.
Cuando necesito desconectar y echarme unas risas, Poco se Habla, de Ana Brito y Xuso Jones, siempre funciona. Además, llevan un par de años lanzando su Summer Edition, una versión pensada para el verano, más fresquita, que mantiene ese tono desenfadado que los ha convertido en uno de los podcasts más populares del momento.
Cuando me apetece hablar de cine y series, voy directa a Kinótico. Me gusta porque mezcla actualidad, críticas y entrevistas con los directores, actores o profesionales del audiovisual del momento. Además, es la mejor forma que tengo para estar informada de lo último y de la carrera de premios que, año tras año, tanto disfruto. En esa misma línea está La Script, uno de esos programas que siempre recomiendo a personas que disfrutan del cine y las series. No hace falta ser un experto para seguirlo y siempre se descubre algo nuevo.
Y si hay un tema que siempre despierta mi curiosidad y de lo que suelo escribir mucho en mis artículos y columnas son las casas reales. Para eso, Reales y revueltos, de Nuria Marín, se ha convertido en uno de mis últimos descubrimientos.
O Arsénico Caviar, un podcast que mezcla actualidad, cultura y humor, haciendo de un tema serio algo que pueda abordarse con ironía. Además, una de las integrantes es Beatriz Serrano, una de mis escritoras favoritas.
Y si quieres algo de salseo, buen rollo y frescura, En todas las salsas, de Mediaset Infinity. Están de vacaciones hasta septiembre, pero el verano es mi momento para ponerme al día con los episodios.
Dale al play
Si hay algo que me gusta de los podcasts es que siempre hay uno esperándote. Da igual si te interesa el cine, la historia, la literatura o la actualidad. Seguro que encuentras un programa que acabe formando parte de tu rutina.
De hecho, muchas de mis mejores recomendaciones han llegado por casualidad. Una entrevista compartida en redes sociales, una conversación entre amigos o una referencia escuchada dentro de otro podcast. Al final, un podcast te lleva a otro, y cuando quieres darte cuenta, tu lista de pendientes vuelve a estar tan llena como la de los libros.
Por eso estoy segura que hoy, antes de cerrar este artículo, habré descubierto algún podcast más. Y me parece una buena noticia. Significa que todavía quedan muchas conversaciones interesantes por escuchar.
