En 2021 ya estábamos sobre la pista de la jugada con la que la Conferencia Episcopal Española (CEE) quería dar la larga cambiada definitiva al asunto de los abusos sexuales en el seno de la Iglesia Católica en España. Ya entonces advertíamos que la única vía para acabar con esta infamia y que no se volviera a repetir era hacerles pagar por sus crímenes.
En 2023, IT MAGAZINE publicó ‘Sepulcros blanqueados’ donde, entre otras cosas, se comentaba que la CEE no quería ni oír hablar de constituir un fondo para indemnizar a las víctima. Como pedían tanto el Defensor del Pueblo como el ‘Informe Cremades’ –hablaban de 50M€ por lo menos– siguiendo lo que se hacía en Europa. Ya entonces teníamos claro que para acabar con esta inmundicia –que siempre trataron de tapar– se necesitaban dos cosas: hacerla pública e indemnizar a las víctimas.
Un protocolo para indemnizar a las víctimas
En 2026, el gobierno de España y la CEE han acordado un nuevo ‘Protocolo para indemnizar a víctimas de abusos sexuales de casos prescritos’ para reparar a quienes no pueden acudir a la Justicia. Un nuevo acuerdo Iglesia-Estado donde la gestión correrá a cargo de la oficina del Defensor del Pueblo y la indemnización a cargo de la Iglesia. Lógicamente, muchas víctimas se mostraron reacias a acudir a la Iglesia cuando, en 2024, montó su ‘Plan de Reparación Integral a las Víctimas de Abuso’ (PRIVA) –es como si ETA quisiera atender a las víctimas del terrorismo–. Y por eso ahora abren esta nueva vía, a través del Defensor del Pueblo, sin cerrar la otra. Por eso también, advierten que si la víctima participó y aceptó el dictamen del PRIVA, ahora no podrá reclamar ante el Defensor del Pueblo.
Quedan, pues, abiertas esas dos vías. La secular se inicia acudiendo a la Unidad de Tramitación del Ministerio de Justicia. Que trasladará el caso a la Unidad de Víctimas del Defensor del Pueblo. Allí se elaborará una propuesta de resolución admitiendo o denegando el caso (3 meses). Si procede, incluirá una ‘propuesta de reparación’ que puede ser simbólica o restaurativa, según solicite la víctima (pide dinero porque lo demás son cuentos). Esa propuesta pasará a la Comisión PRIVA que emitirá su propio informe (2 meses).
Ambas propuestas se trasladarán al solicitante para que preste su conformidad o realice alegaciones (15 días). Si existe conformidad, la propuesta se elevará a definitiva y la Comisión PRIVA procederá a su ejecución. Si no hay acuerdo, el asunto pasará al Defensor del Pueblo para que lo analice. Y convoque a la Comisión Mixta para tratar de alcanzar un acuerdo por consenso (1 mes). Si no se alcanzara tal acuerdo, prevalecerá la valoración efectuada por el Defensor del Pueblo. Este nuevo mecanismo entrará en funcionamiento el día 15.04.2026 y debes reclamar cuanto antes porque estará vigente un año, prorrogable otro año más.
La reclamación efectiva
Dejando a un lado la ‘reparación simbólica’ por ser un cuento chino que no hace bien a ninguna de las partes. Lo importante es que ahora ya se habla de una ‘reparación restaurativa’ que incluye no solo la valoración del daño causado, es decir las secuelas físicas y psicológicas que dejó el abuso. Sino también los gastos registrados para su tratamiento. Lo que no se entiende es el vía crucis que nuevamente se le hace pasar a la víctima yendo de la Unidad de Tramitación a la Unidad de Víctimas. Pasando luego por la Comisión PRIVA y por la Comisión Mixta, cuando a la postre será, si fallara todo lo demás, la valoración del Defensor del Pueblo la que prevalezca. ¿A qué tanto procedimiento? Está claro, una vez más, que no quieren ponerlo fácil.
Si eres una víctima, creo que debes obviar todas esas trampas, aprovechar este nuevo camino e ir por Derecho. Reclama una indemnización por el daño sufrido e intenta acreditar todos los extremos relacionados con el mismo. Utiliza la ‘ley del baremo’ para compararlo y recurre hasta donde tengas que recurrir para conseguirlo. Hazlo no solo por ti, sino por todos nosotros. Porque todos hemos estado expuestos a caer en manos de estos monstruos que siguen por ahí campando por sus fueros porque hasta ahora no se ha hecho más que consentirles y taparles. Recuerda que la única forma de acabar con todo esto es que les cueste tanto dinero que ellos mismos decidan ponerle fin.
