Tras la tragedia, como siempre, aparecen autoridades que se colocan un chaleco reflectante para que parezca que están haciendo algo. En Adamuz, cuando aparecieron los Reyes se colocaron para una foto junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, el ministro de Transportes, Oscar Puente, un guardia civil y de pronto, a codazos, se abrió paso hasta ponerse en primera fila la sin par María Jesús Montero, multicargos especialista en movimientos de boca y lengua y en aplausos desatados a su puto amo con los meñiques extendidos. Y de fondo, El Iryo volcado y destrozado y unos bomberos currando.
La imagen del fotógrafo José Jimenez, de la Casa Real, ruló por las redes sociales y recibió muchas críticas. Las autoridades posan. Según ha escrito Arcadi Espada, estaban escuchando las explicaciones de Puente sobre el otro tren destrozado, el Alvia, que está fuera de plano.
Solo faltaba algún cadáver para que el cuadro fuera completo
No estoy en condiciones de negar lo que afirma Arcadi, pero lo que se observa en la imagen distribuida por la Casa Real es una pose. Solo faltaba algún cadáver para que el cuadro fuera completo.
El Gobierno aprieta para organizar un homenaje civil a las víctimas en Punta Umbría (Huelva). Nada religioso, por supuesto, aunque la mayoría de las familias sean cristianas. La familia de uno de los fallecidos ya ha anunciado que “ninguna autoridad será bienvenida”. No sé si la “mayoría progresista” prepara con su grey, como le hicieron a Mazón, un homenaje/aquelarre gritando a alguien “asesino”. Espero y deseo que no.
El homenaje de Estado, que estaba fijado para el día 31 en Huelva ha sido suspendido ante la posición de las familias. Ya se han celebrado varios funerales en iglesias cordobesas y onubenses sin presencia de autoridades.
El gobierno de Sánchez, con la Chiqui Montero de jefa de Hacienda, es el que más dinero ha recaudado en impuestos jamás en España. Ante esta tragedia, tuvieron que enviar a un tipo con una linterna para localizar un tren que llevaba destrozado media hora. Ellos no encuentran un tren pero nos obligan a todos a comprar y llevar en el coche una baliza con GPS.
En la infame RTVE sale una señora a decirnos que el asunto es que las ruedas de los trenes son cuadradas. Con un par
La propaganda oficialista, con el eco de la sincronizada, insiste en que el tren en España vive sus mejores tiempos, su época dorada. Esta semana pasada, 45 muertos, centenares de heridos, 6 accidentes (dos en Córdoba, dos en Barcelona, uno en Cartagena y otro en Asturias), en solo 48 horas.
Y en la insultante RTVE, entre la recua de bien pagados que insisten en que viene la ultraderecha, en que Mazón y Ayuso asesinos, en que hay muchos bulos, pero ellos verifican, una señora nos explica que no sabemos nada, porque la clave es que las ruedas de los trenes son “una especie de cuadrado”. Con un par.
Tenemos el Covid, la Dana, el apagón y ahora los accidentes ferroviarios. Supongo que Sánchez está bien y ha comido. Los muertos de esta semana ya no van a poder volver a comer, pero Sánchez, Puente, Montero y compañía seguirán haciéndolo opíparamente.
Un país que funciona no necesita héroes sino una Administración y un Estado que funcionen
Y Julio, no Iglesias, que ya escribiremos de él, sino el joven héroe que salvó la vida de algunos y acompañó a los heridos mientras tomaba nota de números de teléfono de sus familiares para poder avisarles, un héroe. Otra vez los héroes.
Un país que funciona no necesita héroes, necesita que la Administración y el Estado funcionen adecuadamente. Lo de que el pueblo salva al pueblo es una mierda más de los que huyen de sus responsabilidades, de los que son fanáticos de una ideología. De los de la resiliencia y lo cuqui, cariño.
El pueblo, reventado a impuestos por un Gobierno insaciable lo que necesita es que quienes gobiernan no se gasten nuestro dinero en putas y corrupciones de todo pelaje.
El tiempo que va pasando sin conocerse la verdad de tantas cosas es la verdad huyendo para que no la pillen
Desde las terminales gubernamentales se sigue pidiendo “no hacer política y estar con las víctimas”. Yo creo que las víctimas lo que necesitan siempre es que se sepa la verdad de por qué ha sucedido lo ocurrido. Seguimos esperando muchas verdades desde hace años de muchas cosas, y el tiempo que va pasando sin conocerse la verdad es la verdad huyendo para que no la pillen.
Sánchez tenía programada una semana muy cuqui. Con su documental mamada estrenado en Movistar, quería irse a Davos con los ricos del Ibex a plantarles cara, confiaba en el machaque a Julio Iglesias con esa denuncia chunga y afilaba las garras con su corte de feladores porque se viene el juicio del “Caso Kitchen” y ahí va a volver a salir mucha mierda del PP.
Y con su sincronizada preparada para neutralizar los que va a salir en los Juzgados sobre su hermano cantante y su señora, se las prometía muy felices. Pero el accidente de Córdoba, y los siguientes le han estropeado el plan. Ruiz, Cintora, la Santaolalla, Aroca, Ekaizer y compaña no paran: la extrema derecha, el fascismo que viene, los bulos, la desinformación, los pseudomedios, la organización criminal del novio de Ayuso y toda esa mercancía sectaria dispensada con odio cainita.
Le habrían endilgado los muertos a su antecesor si hubiera sido del PP pero no, era Ábalos, uno de los suyos que está en la trena
Y la señora de Sánchez que no entrega el pasaporte al juez Peinado, que se lo ha requerido. Y Peinado que, a la hora de escribir este texto aún no ha hecho lo que haría con cualquier ciudadano que no obedeciera un mandato judicial. La poli a por él, grilletes, furgón y al juzgado con el pasaporte.
La corrupción no solo nos cuesta dinero. En este caso, como en otros, nos ha costado vidas. Ahora vemos que no tenía ni puta gracia que Ábalos colocara a Koldo en Renfe y a sus amantes “sobrinas” en Adif o Logirail. Lo primero que largó Oscar Puente tras al accidente es que “ha sido muy extraño”. No se le veía muy consternado, me dio la impresión de que estaba algo desazonado por tener que salir a dar unas explicaciones que no dio y me malicio que él y sus colegas del Gobierno solo pensaban en encontrar algún culpable, y les daba igual un maquinista, la compañía Iryo, que es italiana o lo que fuera necesario.
Puente, especialista en insultar a diestro y siniestro en Twitter, cuando ya había muchos indicios de que la causa del accidente se encontraba en el mal estado de las vías, salió a decir, tratando de poner cara de yo no fui: “No sabemos si esa vía reventada fue la causa del accidente o efecto de él. O causa y efecto a la vez”. Después bajaba y subía a ratos, como a voleo, la velocidad máxima en algunos tramos.
Finalmente El Mundo desvela que el Iryo comenzó a descarrilar desde un tramo de la vía fabricado en 1989 y sin renovar.
Pensaron en endilgarle los muertos a su antecesor, que es lo que habrían hecho si hubiera sido del PP, pero era de los suyos, se llama José Luis Ábalos y está en la trena, por llevárselo crudo y trincar para él y los suyos, y si tratan de señalarle en el accidente saben que tiene mierda que disparar y no lo van a hacer, que se pudra encerrado mientras el puto amo y el ministro del agit-prop y los insultos torea al personal con la ayuda infumable de la sincronizada.
Sánchez le dice a los familiares de las víctimas que siempre contarán con el Gobierno. Una pena que no contaran con él cuando eran pasajeros para no ser víctimas
El puto amo, con esa cara que crispada y desencajada que se le ha puesto, dijo que “las víctimas van a poder contar siempre con el Gobierno”. Una lástima que no contaran con el Gobierno cuando eran pasajeros, para no llegar nunca a ser víctimas.
Pero quieren seguir en el machito “para que no venga la extrema derecha”, o sea, que a ellos la alternancia democrática se la suda. Y se extrañan de que, visto todo lo visto, Vox o Alvise crezcan en las encuestas, y sobre todo en las clases más desfavorecidas. Espero que, ya que ni Sánchez ni Puente van a dimitir, al menos ordenen retirar de las estaciones de tren los putos cartelitos de “Perdonen las mejoras”, que son excesivamente ofensivos. Mantenerlos es mear en la cara de los muertos.
Y ADEMAS.- Ya saben que tengo por costumbre desconfiar de las “fuentes oficiales”. El Gobierno y sus terminales mediáticas feladoras insisten respecto al accidente de Adamuz en que los ciudadanos se informen “solo con las fuentes oficiales”.
Recuerdo que las “fuentes oficiales”, cuando la guerra de Irak, decían que se había iniciado porque “tenían armas de destrucción masiva”. Algunos, pocos, nunca nos fiamos de esa versión, y al final supimos que era mentira. Cuando el 11-M, el presidente Aznar llamó a los directores de periódicos para decir que había sido ETA. Algunos publicaron en portada la noticia. En mi periódico, El Mundo, el director, Pedro J. Ramírez, de acuerdo con quienes formábamos el equipo directivo, no nos fiamos de la versión oficial. Yo recomiendo siempre informarse a través de los medios que buscan la verdad. Que todos sabemos cuales son, y no de los que ejercen de correa de transmisión de quien gobierna. Pues eso.
