CEREBRO BILINGÜE: ASPECTOS Y VENTAJAS

La comunidad científica aún parece discrepar en lo que respecta al bilingüismo, así que la definición de este término es menos contundente de lo esperado: “fenómeno relativo que debe medirse según varios parámetros y no a partir de una definición absoluta”, se trata de algo “personal” y “subjetivo”.

A pesar de lo que podemos creer, el lenguaje no es un aspecto inanimado que llega a dominarse a la perfección, sino que más bien se desarrolla poco a poco, moldeándose según nuestra manera de pensar y actitud que tengamos. Así, con esta perspectiva, es innegable considerar que un idioma está estrechamente enlazado con nuestras emociones e identidad: es posible hablar una lengua con destreza desde los primeros años de vida y, pese a esto, no sentirse necesariamente “bilingüe”. Este rasgo lo vemos, por ejemplo, en el caso de una persona que no vive en el país de una de las lenguas que domina, ya que esto trae consigo la falta de influencia cultural que dicho territorio ofrece a sus habitantes, obviando los aspectos sociales y humorísticos.


Un cerebro bilingüe: más flexibilidad, seguridad y mejores capacidades cognitivas

Cuando se aprende un idioma no sólo se estudian nuevos sonidos y signos, sino que también aparecen otras construcciones verbales, en ocasiones totalmente diferentes entre una lengua y otra, sin nada en común. El cambio entre dos idiomas precisamente permite un creciente desarrollo en las partes cerebrales que controlan la función de pensamiento o “actividades del pensamiento”. Es decir, las mentes bilingües pensarían más allá de lo evidente y establecido por la Sociedad. Incluso se produce una apertura en lo que respecta a la cultura, ya que lengua y cultura están estrechamente relacionadas. Comprender y moverse con el idioma de otro país es el primer paso para entender a la perfección su estilo de vida y costumbres.

De esta forma, hablar dos idiomas permite discurrir con mayor acierto ideas, particularmente cuando se está bajo presión. A su vez, un niño bilingüe tiene mayor potencial para aprender un tercer idioma; se aumentarían así sus habilidades comunicativas.  Consecuentemente, el aprendizaje simultáneo de más de una lengua tiene ventajas a largo plazo: las capacidades cognitivas aumentan, permitiendo que el cerebro se centre mejor en las tareas importantes.

Al margen de las creencias populares sobre si una persona bilingüe es más inteligente que una monolingüe, sí que es indudable que dominar dos idiomas obliga a nuestro cerebro a realizar determinados procesos que suponen un ejercicio extra y, por ende, una ventaja ante cualquier ejercicio mental. Por otro lado, si una persona posee dos lenguas para organizarse, tendrá una doble ventaja respecto a las personas que solamente hablan una lengua, dotándolos de un razonamiento lógico y un sistema de clasificación mucho más amplios.

Un cerebro más flexible y eficiente conlleva a tener más capacidad memorística; las personas bilingües tienen más facilidad para inhibir información irrelevante en comparación con las personas monolingües. Esto es un factor que facilita mucho la atención y la concentración en un objetivo determinado.

A esto hay que sumarle que, un cerebro con más acceso a los recuerdos, que presta más atención y se concentra mejor, con más rutas de asociación y con estrategias cognitivas más amplias, fomenta que la creatividad se desarrolle más de lo esperado en una persona que es monolingüe. Mario de Vicente, redactor especializado en contenidos sobre psicología social y neuropsicología, nos confirma que “las personas bilingües pueden resolver de forma más fluida a ejercicios más complejos, además de ser más creativos a la hora de resolver problemas. Se puede decir que el ‘Thinking out of the box’ (pensar fuera de la caja) o, en otras palabras, el pensar de una forma menos convencional, se da más a menudo en personas políglotas”.

Ser bilingüe tiene más ventajas de las que podemos imaginar
Ser bilingüe tiene más ventajas de las que podemos imaginar

Varios estudios han demostrado que hablar más de un idioma retrasa el deterioro de nuestro cerebro, retrasando o evitando enfermedades como la demencia o el Alzheimer. En cognifit.com explican esto de una manera más detallada: “El estudio publicado en la revista ‘Annals of Neurology’ realizado por el Dr. Thomas Bak de la Universidad de Edimburgo, descubre algunas incógnitas sobre los beneficios del bilingüismo. En primer lugar afirma que las personas que hablan más de un idioma sufren un menor deterioro cognitivo con el paso del tiempo (…) Por último, dicho estudió reveló que el hecho de hablar dos idiomas retrasa el envejecimiento del cerebro independientemente de la edad en la que éste se haya aprendido. Así que no haber aprendido idiomas de pequeño no es excusa para no empezar ahora”.

¿Tienes hijos bilingües o te gustaría que lo fueran? ¿Qué idiomas te gustaría aprender? ¿Qué otras ventajas crees que puede tener un cerebro bilingüe?

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