VACACIONES URBANITAS: «LAS NO VACACIONES»

Hay diferentes tipos de vacaciones. Están las vacaciones en la playa, bien en un lugar paradisiaco o en la costa buscando un hueco para plantar la sombrilla. Están las vacaciones en la montaña, recorriendo verdes lugares huyendo del calor, haciendo senderismo o simplemente en una cabaña a todo tren disfrutando de no hacer nada. También están las vacaciones dedicadas a viajar y recorrer las ciudades del mundo o los pueblos de tu país. Estas vacaciones viajeras las puedes llevar a cabo solo, con amigos o en grupo turístico. De esos que te llevan a toda pastilla de un sitio a otro con la lengua fuera y sin un minuto de descanso. Eso sí, cuando vuelves a tu casa, no paras de contar la cantidad de ciudades, monumentos y lugares que has visto en una semana.

Y luego están las vacaciones urbanitas. Es decir, la no vacaciones. Las que te quedas en casa sin salir a ningún sitio, ya sea por problemas familiares o económicos o simplemente porque no te apetece. Yo pertenezco desde hace un tiempo a este último grupo de personas. Intento sacar algo bueno a esto de no tener vacaciones porque, además de pasar un calor insoportable, lo que te lleva a sudar constantemente, a no salir de casa a ciertas horas para no morir de deshidratación o de un golpe de calor, tiene la ventaja de que te pones al día con las series y las películas de las diferentes plataformas de la televisión. Y así cuando el resto de la humanidad vacacional vuelve a la rutina diaria, yo hablo de las series que ellos no han visto y quedo como una reina.

Bueno, pues esto de ver series a diestro y siniestro durante el periodo vacacional, tiene su aquel. Por ejemplo, yo para no estar delante de la caja tonta simplemente viendo series a diestro y siniestro, me dedico a analizar los guiones como si fuera un médico de urgencias. Viendo uno de estos días una serie en Netflix que no voy a decir cuál es, si hay más gente como yo que se come las series como si no hubiera un mañana, sabrá de cual se trata y el que no tendrá que devanarse los sesos para descubrirla.

En fin, a lo que iba, me quedé prendada de una conversación que tiene una de sus protagonistas. Dice lo siguiente: “Hay mucha gente que no le gusta su trabajo. Yo tengo mucha suerte, no estoy sola cuando hago mi trabajo. La única razón de que exista es estar al servicio del ser humano siempre. Estoy aquí por ellos, los necesito tanto como ellos a mí”.  Esto se lo está diciendo a su hermano, mientras caminan por un parque y hablan de la familia. Los miembros de la familia son Desesperación, Deseo, Sueño y Muerte. Y los que están paseando son Sueño y Muerte. Ella es quien dice tan lapidaria frase.

Otra máxima que sentencia este personaje es “sin ellos  no somos nadie”. Se refiere a los seres humanos por supuesto, porque la desesperación, el deseo, los sueños o la muerte, si realmente existieran como humanos, no podrían sobrevivir sin la existencia del hombre, capaz de sacar lo peor y lo mejor de sí mismo. Y para finalizar la conversación, estos dos personajes, hablan de su familia. Esa familia tan peculiar que, a pesar de ser tan diferentes, siempre acuden cuando alguno necesita ayuda porque “el secreto de toda gran relación, es odiar a la misma gente”. 


Tags from the story
, ,
More from Susana Vázquez
DIME QUÉ HUELES Y TE DIRÉ QUÉ RECUERDAS
Hace tiempo había un anuncio de jabón de manos cuyo eslogan era...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.