SOBRECARGA INFORMATIVA EN LA NUEVA ERA

El mundo que conocíamos cambió con la llegada del COVID-19 y dio paso a un nuevo escenario incierto e inquietante. Sería imposible enumerar todos los aspectos que se han visto modificados debido al virus ya que, hasta nuestra forma de ver la vida ha cambiado por completo. A pesar de que los ritmos de vida siguen siendo igual de estresantes que en el pasado, ahora cada vez gozamos de menos privilegios y solo nos ceñimos a las obligaciones. Nos hemos resignado a quedarnos en casa la mayor parte del tiempo y a utilizar los dispositivos digitales como pasatiempo. Asimismo, el teletrabajo también ha fomentado el uso de dichos dispositivos, provocando que estemos prácticamente todo el día frente a la pantalla.

La mayoría de medios de comunicación han sido conscientes de esta nueva realidad y la han aprovechado en beneficio propio, bombardeándonos con información sobre el COVID a todas horas. Es parte de nuestra rutina y un hábito frecuente consultar las noticias del día para estar informados. El problema sucede cuando esas informaciones están presentes constantemente en la televisión, la radio y la prensa. Incluso en Internet y redes sociales, ya sea mediante notificaciones que nos recuerdan las medidas sanitarias o por el mensaje de un amigo que nos cuenta algo más sobre el coronavirus.

Sobrecarga sí, pero… ¿enfermedad digital?

Este fenómeno se conoce como infoxicación, sobrecarga informativa u​ “overload information” en inglés. Según un estudio de Doctoralia de 2019, el 62% de los españoles reconoce sufrirlo. No solo genera ansiedad, insomnio y miedo, sino que reduce nuestra capacidad de atención y afecta a nuestra memoria, debido a la sobreinformación a la que estamos expuestos y que termina saturándonos.

Pero si nos lo proponemos, podemos poner remedio a esta “enfermedad digital”. Para ello hay que saber cuándo desconectar de la red, apagar el móvil por unas horas, salir a dar un paseo o realizar otra actividad. También es importante marcar los horarios que dedicaremos a nuestro trabajo e intentar definir esos límites cada vez más difusos que genera el teletrabajo. Por último, cuando leamos cualquier información tendremos que ser más críticos, contrastarla con fuentes oficiales por ejemplo, y no compartirla si no estamos seguros de su veracidad.

Así pues, en estos tiempos que corren es necesario tomarnos un respiro y aprender a disfrutar de cada momento. Aunque en muchas ocasiones sea difícil. Tenemos que dejar de lado ese mundo digital y abrirnos al “mundo real” con sus buenos y malos momentos, pues esa es la esencia de la vida. Ahora más que nunca, hay que desconectar para reconectar con nosotros mismos y recordar que “la vida es eso que pasa mientras miras tu teléfono”.


Tags from the story
More from Andrea Navarro Ballesteros

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.