SISTEMA DE PROTECCIÓN, MALDITO LADRÓN

sistema

Se suicida un niño de nueve años en un centro tutelado de Navarra. Parece que además encontrársele en parada cardiorrespiratoria también tenía autolesiones corporales. ¿Qué habrá vivido este pequeño en ese centro? ¡Qué sufrimiento más inmenso!

Los niños están hechos de hierro, capaces de sortear el mayor de los infiernos para salir adelante, para superar los retos, los desafíos vitales… Porque ante el sufrimiento, la naturaleza es fuerte. Los niños desencadenan mecanismos de defensa que les hacen superar la mayor adversidad.

Les puede el instinto de supervivencia. Quieren salir del infierno. Pero mientras permanecen, buscan mil y una maneras de mantenerse capaces para seguir adelante.

Sin embargo… ¿Qué sentiría este niño? ¿Qué viviría ahí dentro? ¿Cuánto sufriría para no ver la salida de volver con quien quería y para decidir que no tenía sentido su vida?

Su abuela era su refugio, su familia, su guarida, su lugar de amor, su vida, su alimento y su sustento. Ya se había escapado una vez para regresar con ella. No soportaba estar en el centro de acogida.

Bajo la falsa bandera de protección de la infancia, troles con inmunidad deciden sobre la vida de miles de almas sensibles y las despojan de todo, sin criterio, sin escrúpulo y sin ninguna piedad. Les arrebatan su infancia, el poder estar con los suyos, por los que sienten amor, con los que sienten apoyo y donde tienen su esencia, su estructura y su calor.

Por lo tanto, ¿Qué se esconde tras los muros de los centros de acogida? ¿Por qué está todo tan tapado, tan viciado y escondido? ¿Quién se hace responsable de tantos niños a los que matan en vida?

No hay peor crimen que el que daña a la infancia, la que necesita más amor para que al hacer la transición a la etapa adulta, conecte con la confianza y con la ilusión.

Así que, si hay un responsable de que esto siga pasando, además de quien lo que lo está realizando, es también el que lo está permitiendo mirando para otro lado. Por lo que, con un dolor muy profundo, con el alma conectada con esa infancia robada  solo pido que esta muerte no resulte indiferente y nos haga ser conscientes para buscar soluciones y desarmar esta dantesca estructura.

Basta ya de estas agresiónes, de este desmán tan terrible que muchos irresponsables a la orden de un gran grupo de malvados está naturalizando. 

Finalmente, este escrito rinde homenaje a este alma, a este niño, de quien ni el nombre sabemos porque el sistema de protección si en algo es especialista es en borrar identidades. Cómo les invisibilizan. Cómo anulan a la infancia cuando está bajo sus garras. No hay maldad más despiadada.

Por favor, por él, por tantos, os ruego que sumemos esfuerzo, coraje y valor para que juntos nos enfrentemos al sistema de protección, este gigante ladrón.

Ladrón de vida y de sueños.

Ladrón maldito ladrón.


More from Ana María Álvarez Sánchez

MI HIJA: UNA ADOLESCENTE AUTISTA

Cuando se enteró de que era autista, respiró. Se sintió aliviada y...
Read More

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.