SANITARIOS LOS GRANDES MALTRATADOS, LOS GRANDES OLVIDADOS

sanitarios

Los profesionales sanitarios han sido los mas expuestos a la posibilidad de infectarse y lo han hecho con recursos precarios en una situación completamente descontrolada.

El aumento de  personas infectadas, la ausencia de recursos y la tensión que llevan viviendo en este escenario de sufrimiento, angustia y caos, les está destrozando. Cada día se ven expuestos a un estrés inhumano,  psíquico y emocional debido a la sobrecarga de trabajo.

Enséñame un héroe y te escribiré una tragedia.

Francis Scott Fitzgerald

El estrés es uno de los estados más inmunodepresores que existen. Afecta y daña al sistema inmunológico y favorece la vulnerabilidad a infectarse. Es llamativo que el escenario haya sido tan grotesco como inimaginable. Los que deberían haber estado más protegidos, testados y con recursos para atender a la enfermedad se han visto contaminados por agentes no solo infecciosos sino también psicoinmunológicos. 

Y ahí siguen, con una incertidumbre que ya pesa, con el dolor atravesándoles, haciendo un esfuerzo constante para seguir atendiendo, sufriendo ansiedad en el proceso, el cansancio, el machaque, con esa angustia contagiosa que se respira en el aire, con pena, desasosiego, con miedo, con mucho miedo, el de poder infectar, y el pavor de reinfectarse. Y mañana, otra jornada sin certezas, sin protección, sin cuidados, solos, cansados y abandonados.

Sanitarios: sus daños colaterales

Las secuelas se van palpando poco a poco, dejando en ellos un estrés físico que les acaba enfermando y muchos de ellos contagiados del virus contra el que luchan que les está matando. Los hospitales lloran de dolor, desesperanza, de indefensión e impotencia. Se han convertido en campo de cultivo de coronavirus y de muchas otras patologías que no pueden ser atendidas.

Los profesionales sanitarios en España no han sido héroes, han sido víctimas del maltrato institucional más delirante. Aplausos en los balcones, poco útiles para proteger la salud de quienes han estado y siguen estando expuestos a infectarse o incluso morir. No quieren nuestros aplausos, quieren seguridad.

Quieren certezas, quieren material, quieren recursos, quieren ayudas reales, quieren trabajar en paz, sin agobios desmedidos, sin preocupación constante porque les den las herramientas para poder manejarse y, aunque con ímprovo esfuerzo, solo tengan que centrarse en tratar a sus enfermos.

En un estado de alarma sanitaria el debate no son los recortes, es cuestión de salvar vidas, de cuidar a los que cuidan.

Sólo se pedía eso. Y a día de hoy, todavía, seguimos esperando que se cumpla la sentencia que obliga a nuestro gobierno a dotar del material de protección necesario a todos los sanitarios.

Espero que recordemos, después de haber vivido con ellos esta situación, que a los que han trabajado sin descanso, los que nos han ayudado y acompañado estos meses, han sido abandonandos, maltratados y totalmente olvidados.


Tags from the story
,
More from Ana María Álvarez Sánchez
EL ENEAGRAMA Y LOS ENEATIPOS DE PERSONALIDAD (III)
El eneagrama es, como ya dijimos en un artículo anterior, una clasificación...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.