¿QUEREMOS UN FUTURO ASÍ? (III)

FUTURO

En algún lugar del planeta tierra. Año 2043

El nieto, ávido de conocimiento, quiso saber más.

—Abuelo, hay cosas que no comprendo de la proto-normalidad. La IA [1]del neurotraje conectada a mi cerebro me informa de que existían eventos de diferentes temáticas (deportes, congresos, conciertos…) en los que asistían cientos e incluso miles de personas en un espacio muy reducido sin respetar la distancia de seguridad y sin neurotrajes, naturalmente. ¿Cómo era eso posible?

El anciano sonrió con la mirada perdida en algún punto del techo cubierto de estalactitas y apenas iluminado por la candela.

—No solo era posible, sino que la gente estaba deseando acudir al campo para ver a su equipo favorito —dijo el abuelo con un suspiro, ante la mirada de extrañeza del muchacho al oír aquel sonido tan peculiar y desconocido para él.

—¿Te refieres a público real? —preguntó el nieto, totalmente alucinado.

—Sí, claro. Íbamos a las gradas del estadio y disfrutábamos con pasión del partido. Incluso, en ocasiones, discutíamos con los hinchas del equipo contrario con un fervor exacerbado. A veces nos peleábamos con ellos y todo…

—¿Qué salvajada, no? Un montón de gente junta exhalando al respirar infinidad de virus y bacterias potencialmente mortales… ¡Qué inconscientes! Y además con propensión a la violencia, ¡qué horror! —exclamó el joven, con expresión aterrorizada.

—Los eventos deportivos de masas, como se denominaban en aquella época, se disfrutaban así —continuó el anciano—. La gente prefería asistir en persona  a verlos en una pantalla a través de su avatar holográfico. Eso ocurría sobre todo, como te digo, con los partidos de fútbol.

—No lo entiendo —dijo el muchacho, con tono reflexivo— ¿Para qué arriesgar la propia vida por ver un evento deportivo junto a centenares de personas? ¿Qué ganaban con ello?

El anciano se tomó una pausa para contestar. La última pregunta que formuló su nieto le hizo recordar otra que él mismo solía hacerse en la proto-normalidad: ¿qué sentido tenía aquel fanatismo extremo que algunas personas experimentaban por ciertos equipos de fútbol, llegando incluso a utilizar la violencia para defenderlos?

—Es cierto que las personas éramos a veces agresivas —dijo el abuelo—, a veces irracionales, también en ocasiones pasionales e irresponsables. Sí, así éramos en la proto-normalidad, aunque te parezca increíble. Por el contrario, también experimentábamos sensaciones muy positivas como el amor, la gratitud, la alegría… Para nosotros era muy especial observar una puesta de sol junto a la persona amada o saborear una cerveza fresca con un amigo…, en fin. Quizá esto que te cuento te pueda parecer irrelevante o una tontería, pero te aseguro de que tenía un valor incalculable para la gente de aquella época.

—¿Las sensaciones de las que hablas eran algo así como la que se siente al oír decir «cariño»? —dijo el nieto, con un ligero brillo en los ojos.

—No lo eran, lo siguen siendo —contestó con firmeza el anciano.


[1] Inteligencia Artificial


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