LAS PERSONA «VITAMINA» Y SU ENERGÍA POSITIVA

Todos nosotros necesitamos rodearnos de personas con energía positiva, con luz, que nos hacen mejorar nuestra calidad de vida. Personas que nos aportan bienestar y felicidad, que desprenden alegría por todos los poros de su cuerpo. Que nos hacen ver la vida desde un punto de vista diferente. Nos apoyan, suman a nuestra vida de una manera especial. Solo con su compañía nos hacen sonreír y estar a gusto. Quizás seas tú una de estas personas. Si es así ¡enhorabuena! por aportar a los demás y hacer que la vida de los que te rodean sea mejor.

La realidad es que es maravilloso ser luz para los demás. Es bonito cuando nos unimos a nuestro grupo de gente habitual y todo es relajado, se respira un ambiente tranquilo y divertido donde sabes que puedes decir o hacer lo que tú sientas y ser tú mismo, sin esconderte. Tus amigos te comprenden y la energía es super positiva, la buena “vibra” se aprecia en todo momento. La gente se siente tranquila con nuestra presencia y por lo tanto, nosotros también nos sentimos a gusto.

Pero es fácil sentir esta energía con tu grupo de amigos puesto que todos os conocéis desde hace tiempo. En esta situación es mucho más sencillo. Pero ¿qué ocurre cuando te incorporas a una reunión de trabajo con compañeros nuevos o en un grupo de personas donde tienes un primer contacto? ¿Qué ocurre en estos momentos? Las sensaciones aparecen al instante. Te puedes sentir “incómodo” en cuestión de segundos o puedes sentirte relajado y en un ambiente de armonía. Aunque es imposible “caerle bien” a todo el mundo, sí es importante que hagamos un esfuerzo por inspirar armonía y “buena onda” en lugar de división y mal ambiente. ¿Por qué? Porque finalmente estamos diseñados para vivir en familia y en sociedad, para relacionarnos y querernos.

Rodearte con personas con buena vibra te aporta felicidad. No esperes a cambiar si descubres que eres una persona negativa y que la gente no se siente especialmente cómoda con tu presencia. Tenemos que entender que uno de nuestros objetivos en la vida es mejorar y crecer como personas, para poder ayudar a mejorar la vida de los demás. Si tu carácter no es precisamente muy agradable, siempre es buen momento para mejorar y hacer sentirse más a gusto a las personas que te rodean.


Aporta energía positiva y aportarás felicidad

Si estás en ese camino de mejorar tu vida y cambiar interiormente, puedes comenzar por conocerte, diciéndote la verdad, siendo honesto contigo mismo. Ser consciente de cómo somos es el primer paso. Preguntarte cómo se siente con tu presencia la gente que te rodea es una buena cuestión. Una vez que ya has llegado a ese punto, continua sabiendo qué es lo que quieres cambiar de ti, qué quieres dar a los demás. Una vez que tengas identificado el cambio, trabaja en transmitir buenas emociones, buenos sentimientos. Trata de dar lo mejor de tí, tu mejor versión cada día. A veces es complicado todos los días, pero la suma de unos pocos días buenos y siendo tu mejor versión harán una suma de una vida mucho más feliz.

Llegados a este punto y sabiendo lo que quieres cambiar de ti, ya puedes pensar en cómo lo puedes hacer. Comienza por sonreír. Si puedes todos los días, en cada momento, aunque el día haya comenzado algo “torcido”. Si es así ¡siempre puede ir a mejor! Recuerda cuando te cruzas con alguien que te sonríe de manera sincera. Te da unos buenos días sonriendo que sin darte cuenta hacen que a ti, se te dibuje una en la cara. Intenta hablar con una sonrisa en tu rostro de manera constante. Mira a los ojos a la gente con la que conversas. La sonrisa es contagiosa. Y sobre todo escucha, no oigas, escucha de verdad, con todos sus sentidos. Escuchar en silencio queriendo entender a esa persona, lo que le ocurre y ponte por un momento con empatía en su lugar y en su situación.

Relativiza los problemas, sé positivo e intenta ver los obstáculos como aprendizajes y no verlos como insalvables. Acepta las situaciones con naturalidad, por supuesto que puedes enfadarte cuando las cosas no te salgan bien, las emociones están ahí para sentirlas, pero intenta gestionarlas para que no te controlen y entren en una cadena de pensamientos negativos.

Cuida tu mente y tu cuerpo. Entiende que tu cuerpo y tu mente son tu casa. Enfócate en trabajar en ellos. Cuídate y mantén un equilibrio. Dedicate momentos a ti, a lo que te gusta. Pasa tiempo contigo mismo y también con los demás. Haz ejercicio. ¡Muévete! El movimiento es salud. Aliméntate de una manera sana. Esto te ayudará a encontrarte mejor, a sentirte bien, fuerte y poder dar energía física y mental a los demás. Cuida de los tuyos, de la gente que te rodea. Preocupate por cómo se encuentran, qué les preocupa, qué les ocurre en sus vidas, ofrece tu ayuda si es necesario.

En definitiva crece como persona, ten inquietudes, sé positiva. Aprende a que la vida es maravillosa si quieres verla así, pero sobre todo date cuenta de lo importante que es tener una energía limpia y positiva no solo para ti si no para todos los que te rodean… Tuya es la responsabilidad. ¿Lo harás?


Written By
More from inspiracion W
MARTIN LUTHER KING: EL PODER DE UN SUEÑO
Martin Luther King fue un activista que desarrolló una labor crucial en...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.