LAS LEYES Y LOS JUECES: UN GRAN PARALELISMO

Como sociedad siempre hemos necesitado estar regidos por normas. Estas normas se fundamentan y tienen base en nuestros comportamientos, cultura y economía. Jurídicamente esta es la fuente material del Derecho y podemos decir que en teoría, así debe nacer una ley. La necesidad de regular nuestros comportamientos nos llevaron a nuestras primeras leyes.

El antecedente de esto está en la antigua Mesopotamia con el código de Hammurabi:  “ojo por ojo o la Ley del talión”. Este fue el punto de partida para evolucionar y crear otros tipos de leyes. Leyes importantes que sirvieron de ejemplo para el avance legislativo en todo el mundo. Claro está que las formas de hacer las leyes cambiaron con el paso de los siglos. Gracias a todo esto ahora contamos con un sistema de leyes humanizado, con derechos y garantías. 

Esta evolución trajo consigo leyes universales como lo son los Derechos Humanos y también leyes internacionales para regular las relaciones entre Estados. El papel que tienen las leyes en el mundo es de suma importancia, en ellas se regula todo: la salud, los servicios públicos, la economía, etc.

Las leyes y su problemática

Hay una definición que aprendí y fue mi favorita en mi curso de Introducción al Derecho, es la del jurista italiano De Vecchio que mencionaba lo siguiente: “ la Ley es el pensamiento deliberado y consciente, expresados por órganos adecuados que representan la voluntad preponderante en una multitud asociada”. Es curioso que en muchos Estados del mundo se lleva de manera contraria. Un ejemplo claro seria en América Latina donde las leyes no son un pensamiento deliberado, porque aunque las leyes se aprueben por votos de los legisladores, en su mayoría son impuestas por los grupos de élite que están representados por aquéllos que legislan.

No son conscientes porque las personas que legislan no lo hacen pensando en el bien del país y en lo que la población requiere. No son expresadas por un órgano adecuado porque son personas que no están preparadas, carecen de ética y valores, de un mínimo conocimiento sobre leyes. No conocen los problemas del país o les son indiferentes, así que en su gran mayoría estamos representados por personas inadecuadas. Es pertinente preguntarnos: ¿nuestra voluntad está representada? Para esto la solución es no elegir a las mismas personas que lo hacen mal, deberíamos elegir a conciencia. Si elegimos libre y sabiamente podremos defender la verdadera democracia que nos hace falta.

Estas leyes deben ser aplicadas por los jueces. Son los eternos vigilantes de la Constitución y la Ley. La sociedad los mira a veces con odio y a veces con amor, aunque en su mayoría con odio. Ocurre esto porque la sensación de justicia que tiene la sociedad, es errónea causada por el desconocimiento de la Ley. Sin embargo, no podemos degollar a nuestros defensores de la Ley. Son personas como nosotros y actúan en la mayoría de las ocasiones conforme a la Ley.

¿Pero qué ocurre realmente con los jueces?

Para ser juez se necesita ser una persona íntegra en todo el sentido de la palabra porque tienen la responsabilidad de nuestros derechos y no cualquiera podría decidir sobre esto. Los jueces en su mayoría actúan y fallan en derecho, pero hay una pequeña parte que no lo hace. Existe también un pequeño grupo de jueces corruptos que se venden al mejor postor y dejan de lado la Constitución y la Ley. Son el fruto podrido de nuestro sistema judicial, ellos son los que dañan la fe y esperanza en la justicia.

No podemos generalizar a nuestros jueces como malos porque estaríamos juzgando y sacrificando a los que sí son verdaderos guardianes de la justicia. Los jueces tienen la responsabilidad de aplicar las leyes, aunque estas leyes sean malas. Deben actuar con ética, con moral, aunque tengan que aplicar un ordenamiento jurídico a veces injusto. Tenemos que entender que ser juez no es fácil, es estar en la boca de un huracán diariamente.

Saltando la parte negativa de lo que significa ser juez, lo que más nos tranquiliza es que contamos con jueces correctos, pese a que no sean todos. Esos servidores de la verdadera justicia que poseen valores, principios y una ética intachable. Estas personas nos enseñan que aún la justicia existe.


Tags from the story
More from Jesús Vecino Celedón

LA TECNOLOGÍA CASI SALVA TODO

Debido a la pandemia ocasionada por el virus Covid-19 el mundo cerró...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.