LA VIDA ES SENCILLA

Somos expertos en complicarnos la vida. Sí, a pesar de que tenemos en nuestra mano tecnología más que suficiente para que nuestra vida sea como una pista de hielo, que con un pequeño impulso avancemos varios metros, lo único que hacemos es trastabillar y, en muchos casos, caernos de culo.

La tecnología es una paradoja. Fue creada para hacer nuestra vida sencilla y lo que hace es dificultárnosla más. A medida que avanza la tecnología en nuestra sociedad y nos facilita la vida, también se acelera enormemente toda la maquinaria social. Tal es así que no solo los plazos de entrega de los productos manufacturados de las empresas han aumentado exponencialmente, también la forma de comunicarnos entre seres humanos lo ha hecho. Ahora parece que tenemos la “necesidad imperiosa” de contestar a un mensaje de WhatsApp inmediatamente, no vaya a ser que el emisor del mensaje se vaya a sentir mal por no recibir instantáneamente la respuesta. Eso es complicarse la vida, querido lector. La vida no consiste en ir cada vez más rápido sin enterarse de nada, consiste en caminar disfrutando del paseo. Inmersos dentro de esta vorágine tecnológica que cada vez acelera más, se nos olvida vivir.


¿En qué consiste la vida?

En el fondo la vida es simple, solo necesitas alimento, algo de ropa de abrigo, un cobijo y amor, nada más. “Menos es más” suele decir la sabiduría popular y así es. Cuanto más posees, más quieres poseer y eso no es malo, siempre y cuando tengas claro el límite. El problema es que muy pocas veces sabe uno parar cuando se encuentra dentro de la rueda del acaparar cada vez más “no se sabe qué” sin ningún sentido, sin ningún propósito elevado, únicamente porque se supone que en esta sociedad debes alcanzar el éxito cueste lo que cueste, sin preguntarte qué significa el éxito para ti.

Cuando consigamos parar cuando hay que parar y correr cuando hay que correr llegaremos a ser felices y a vivir en plenitud. De momento tenemos dominado el arte de correr, solo nos falta aprender a parar para tomar aire antes de que la aceleración alocada del sistema en el que vivimos nos destroce.


Tags from the story
, ,
More from Óscar Gavilán
POEMA: «LA VENTANA»
Miro por la ventana y observo tristeza impregnada en miradas transeúntes. El...
Read More
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.