LA RESPIRACIÓN, NUESTRA ALIADA VITAL

La respiración es la fuente de la vida, la encargada de mantener nuestro organismo en equilibrio físico, psíquico y emocional. Regula cada instante de la vida, nos acompaña y ayuda en el transitar vital. Inspiramos, bostezamos, sollozamos, retenemos, jadeamos, lloramos y finalmente expiramos.

La Respiración como alimento para vivir

Llegamos a la vida respirando, oxigenando nuestro cuerpo para que se adapte a la vida y comience a funcionar. El oxígeno se encarga de nutrir las células del cuerpo humano para que se mantengan vivas y de limpiarlas de residuos y toxinas generando una combustión que produce dióxido de carbono.

El aire es tu alimento y tu medicamento.  

Aristóteles

El cuerpo humano necesita respirar: inhalar (oxigenar) y exhalar (expulsar dióxido de carbono), y hacerlo libremente y de forma natural. Cuando el aire entra en el organismo, llena los pulmones y con la ayuda de los músculos del tórax y del diafragma, aumentan y disminuyen. 

El oxígeno que llega a los pulmones pasa a unos conductos llamados bronquios y estos, a su vez, a otros más pequeños que se llaman bronquiolos para finalmente llegar a cientos de millones de sacos de aire que se llaman alveolos. Ahí se produce el intercambio entre el oxígeno que inspiramos y el dióxido de carbono que expiramos. 

El oxígeno pasa de los alveolos a la sangre a través de los capilares. La sangre rica en oxígeno va hacia el corazón a través de las arterias y éste la impulsa hacia las células de todos los tejidos del cuerpo para que se oxigenen y se mantengan vivos y saludables. Parte de la sangre sucia, con el dióxido de carbono que han expulsado las células, regresa al corazón a través de las  venas y éste la bombea hacia los pulmones donde el dióxido de carbono entra en los alveolos para ser exhalado. 

Respirar bien mejora la salud, proporciona armonía y bienestar

Este magnífico proceso respiratorio produce energía y regula todos los sistemas del organismo. La estabilidad que genera una buena respiración mejora la salud, alcalinizando la sangre y reforzando la respuesta inmune. Las hormonas que se segregan cuando el cuerpo está oxigenado están asociadas a sensaciones de bienestar, de activación y de fortaleza. 

La falta de oxígeno afecta a todos los distintos sistemas del cuerpo humano, produciendo múltiples disfunciones y enfermedades. Además acidifica y daña los tejidos de todo el organismo. Las células nerviosas se excitan y nos producen un estado de alerta y alteración. También nos puede producir un estado de desgana o de apatía.  

Así, respirar es vital y respirar bien una necesidad para conseguir reconfortarnos y capacitar a nuestro cuerpo para tener energía, estar en armonía y afrontar el día a día.

En un momento social donde parece que respirar libremente sea sinónimo de riesgo a enfermar, es el momento de tomar conciencia y adoptar medidas que favorezcan la respiración y la regulación de nuestro sistema respiratorio, nuestro sistema nervioso y la activación de nuestro sistema inmunitario. 

¿Cuándo se nos concederá el privilegio de respirar aire fresco?

Anne Frank

No siempre podemos liberarnos de las normas que nos imponen, aunque esas normas no sean saludables. Pero siempre podremos buscar formas de fortalecernos y utilizar nuestros recursos naturales para combatir dichas limitaciones. El oxígeno vital también nos da libertad, por eso tenemos que conquistar procesos de libertad al inspirar y expirar. 

Os propongo un ejercicio que permite inspirar sensaciones de limpieza y expirar todas esas impurezas que desajustan el cuerpo, el sistema inmunológico y no nos dejan pensar, ni conectar con la paz y con la tranquilidad. 

Método Wim Hof: el poder de la respiración

Este ejercicio de respiración y recuperación nerviosa, emocional e  inmunológica está basado en el método Wim Hof.

Wim Hof creó un método que le permitió superar un estado de sufrimiento emocional profundo y, gracias al estudio de la respiración, de técnicas milenarias y de su propia destreza, consiguió avanzar en el control corporal y en la activación del sistema inmunológico, logrando objetivos increíbles y retos que parecen imposibles. 

Este método es más complejo y completo e incluye otros aspectos además de la técnica respiratoria, pero para comenzar, entiendo que esta práctica respiratoria es perfecta para mejorar el sistema inmunológico y el bienestar general.

Los pasos que hay que dar se basan en respirar de una forma determinada y crear un estado de regeneración especial.

  1. Tumbarse cómodamente. Conectar con el cuerpo.
  2. Realizar una serie de 30 respiraciones potentes y seguidas. 
  3. Retener la respiración el máximo que puedas cuando termines.
  4. Inspirar al máximo hacia dentro, llena los pulmones y aguanta 15 segundos
  5. Repetir el proceso de nuevo tres veces más.

Respiración guiada Wim Hof

Utilizar una práctica adecuada de respiración pulmonar estimula la respiración celular. Las células absorben el oxígeno y por la oxidación generada se libera energía, produciendo dióxido de carbono que es expulsado de la células. Se produce mayor calor interno por las combustiones del interior de las células.

Se revitaliza el cuerpo por la activación mantenida de los procesos de combustión intracelular. Esta energía generada ayuda a la revitalización y al bienestar general del organismo, ayudando a un equilibrio psicofísiológico integral.

Cuando respiramos profundamente, es fácil sentir lo bueno que es el mundo, lo justo y lo hermoso. Estamos inspirados. Qué trágico es, entonces, que tan pocas personas respiren libremente y bien.

Alexander Lowen

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