LA PALOMA DEL NORTE XI

El concepto de violencia para mí como paloma, es algo que comprendo bastante bien. En nuestro pequeño mundo la soportamos casi a diario. Los humanos sueltan a sus mascotas y tenemos que huir despavoridas. Nos insultan ¿ratas con alas? Nos capturan para luego matarnos. Durante nuestra corta vida padecemos y sufrimos el hecho de haber nacido ave en la ciudad.

Y aquí está la Paloma del Norte de nuevo para arrullaros su malestar. Ya en el artículo anterior mencioné a unos de los delincuentes más conocidos de San Sebastián: José Juan Cabezudo Zabala. Y sí, arrullo “delincuente” porque alguien me ha contado que ya tiene cuatro condenas por sus fechorías, que no son pocas ni baladíes.

Su lista de delitos es considerable y su número de víctimas aún más. Cuando oigo a algún humano pronunciar el nombre de Kote Cabezudo, busco posarme lo más cerca posible sin llamar mucho la atención. ¿Quién iba a sospechar de una paloma normal y corriente?

La paloma vigila al amigo de Cabezudo

Aquel día concretamente hacía mucho frío y llovía. Eso no fue obstáculo para que un grupo de humanos se reunieran en la plaza, todos alineados sosteniendo un… una… ¿cómo lo llamáis? Es algo alargado con grandes letras escritas. Bueno, mejor os dejo una instantánea.

¿Lo habéis reconocido? Sí, es Odón Elorza González entrando en el Juzgado de San Sebastián. Parece que obvia en su caminar a todas esas personas que le miran y le observan. El que fue alcalde de la ciudad durante 20 años no sabe hablar en euskera. Quizás no sabe lo que significan esas palabras, o quizás sí. No en vano está escrito el nombre de su amigo y admirador.

En esa pancarta (me acaban de arrullar el nombre), se puede leer: “justicia para las víctimas de Kote Cabezudo”. Y como constato al principio de este escrito, estoy enfadada, y mucho.

El letrado que ejerce la defensa de todas esas mujeres acudía a ese juzgado como investigado. Unas señoronas con ropaje negro y puñetas se querellaron contra el abogado por algo que no dijo. Y Elorza acudía en calidad de “adjuntado” a esa querella. Tengo la firme convicción de que quería enterarse de primera mano -y no por sus informadores en el edificio-, hasta donde se sabía que llegaba su implicación en el caso Kote Cabezudo, presuntamente.

En San Sebastián muy poca gente se acuerda de las denunciantes. Pocos son los que saben del sufrimiento de estas niñas, de su soledad, su dolor y su rabia. Por eso me enfada sobremanera que el amigo del fotógrafo donostiarra, justo antes de subir las escaleras del Juzgado, mostrara esa cara y esa sonrisa tan soberbia a esas personas que sí se han solidarizado con ellas.


Written By
More from Usoa Mesularia
LA PALOMA DEL NORTE Y EL AMIGO DE LOS ALCALDES
¡La paloma ha vuelto! Saludos humanos. En primer lugar os arrullo mis...
Read More
Join the Conversation

1 Comment

Leave a comment
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.