La historia de los padres de Chloe: «mi bebé murió minutos después de nacer» ¿Negligencia médica?

El segundo embarazo de Mónica Carrasco -jurista y blogger- allá en 2016, se ha convertido en la experiencia más amarga que una madre puede tener. Su marido, Alberto Rodríguez, vivió junto a ella el duro camino que es, ya no perder una hija, sino el hecho de que estos padres no han recibido respuestas por más que se ha intentado.

Chloe era una bebé tan sana como esperada. Su habitación ya estaba lista antes de nacer y todos radiaban ilusión. El cuerpo de Mónica le avisó de que ya era el momento de dar a luz. Se trataba de un embarazo de riesgo puesto que ella padecía de diabetes pregestacional. Sin embargo, pese a este tipo de indicaciones (que no habrían sido tomadas con la suficiente importancia según atestigua en su blog) desde un primer momento la bebé se encontraba en situación de bienestar fetal, con un perfecto latido cardíaco.

Complicaciones y abandono sin explicación

“Acudió el anestesista para ponerme la anestesia epidural”. Relata Mónica. “La matrona que nos atendió nos comentó que su turno había finalizado y que vendría otra matrona a atendernos. La nueva matrona nos informó que iba a romper la bolsa de líquido amniótico. Así lo hizo, e inmediatamente todos observamos que el líquido amniótico estaba inmensamente teñido de meconio espeso, tanto es así que tuvieron cambiarme las sábanas y el camisón, porque el meconio espeso ensució por completo ambas cosas”. Añade. “Tras consultarle a la matrona si era posible que nuestra hija respirara este meconio y se asfixiara, ella nos indicó que no solía suceder, lo único que nos dijo fue que cuando sacaran a nuestra hija, tendrían que ir a limpiar su boquita y después ya nos la entregarían. Esto nos resultó extraño, pues entendíamos que era probable que Chloe tragara algo de meconio y se pudiera asfixiar”.

Eso fue una de las muchas incongruencias que se dieron en aquella habitación del Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles, a disgusto de los padres. Las negligencias también parecen sumarse a la experiencia. Habría registros de abandono y dejadez por parte del personal:

“Comenzó a sonar la alarma de la máquina de monitores porque había deceleración del latido cardíaco de Chloe. Tras llamarles nosotros, acudió la ginecóloga, y se alertó, por lo que decidió ponerme gafas nasales de oxígeno y cambiarme de posición (me pusieron de forma lateral), y volvieron a dejarnos ‘solos’  sin acompañamiento de matrona. La alarma del monitor fetal no paraba de sonar, y mientras nosotros entendíamos que nuestra hija nos avisaba de algo que le estaba sucediendo, nadie actuó”. Comparte Mónica. “Solo una matrona entró en la habitación, con la única intención de bajar el volumen del monitor alegando que molestaba el sonido. Fue aquí cuando perdimos el único medio de contacto con Chloe”. Añadió.

Los padres de Chloe, luchadores incansables de esta aberrante causa.
Los padres de Chloe, fotografía tomada del blog de Mónica Carrasco

Según afirmaciones de SinFiltros, “el hospital ofreció de inmediato encargarse de la necropsia y la incineración, algo que los padres rechazaron. Querían conocer cuál fue la causa de la muerte de su hija e inmediatamente interpusieron, por medio de sus familiares, una denuncia contra el Hospital Rey Juan Carlos”.

Incertidumbre pese a las presiones legales

Según datos de la primera autopsia, se ve sufrimiento por parte del feto y la consiguiente pérdida del bienestar. Pero no hay indicios que esclarezcan la causa. “Los padres de Chloe” se escribe en el presente artículo “manifestamos nuestra consternación al recibir la inadmisión de nuestro recurso donde se decide que no ha lugar a la reapertura de la investigación, fundamentándolo en el transcurso del plazo máximo de instrucción cerrando con ello la posibilidad de reapertura de la causa y dejando sin respuesta nuestra solicitud de ampliación del informe forense que realizamos cuando aún estábamos en plazo”.

Asimismo, se añade: “es alarmante que, en nuestra condición de víctima, nos hayamos visto obligados a librar una lucha titánica por defender nuestros derechos fundamentales frente al sistema judicial. Como víctimas del delito precisamos protección y amparo. Hacemos una llamamiento a la rectitud de juicio para que se dicte un auto de continuación de la investigación porque nosotros como víctimas, no podemos asumir los desaciertos del juzgado, y a su vez que se dé inicio de nuevo a la instrucción para que podamos conocer cuál es la causa real del fallecimiento de nuestra hija”.

Por su parte, el Hospital Rey Juan Carlos tampoco parece haber ayudado a Mónica y Alberto, quienes no han tenido oportunidad de declarar, de aportar pruebas ni de obtener los documentos pertinentes a la situación. El hospital por su parte no habría brindado ningún tipo de ayuda o respuesta, ni siquiera a prensa, para facilitar su versión de los hechos. «Desde abril de 2019 hemos iniciado una nueva vía en la civil y a fecha de hoy no tenemos ningún tipo de comunicación por parte del nuevo juzgado en Madrid» Expone Mónica.

Un macabro caso del que sólo queda el dolor de dos padres que no pudieron tener la oportunidad de salvar a su hija, y que por el momento se les ha negado cualquier explicación al respecto. Desde It-Magazine seguimos informando de aquello que se silencia.


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