LA GATIFICACIÓN: UN PARAISO PARA TUS GATOS

Los gatos son cariñosos, juguetones y adorables. Los felinos son sin ninguna duda una, de las mascotas preferidas en España. Y sin embargo y a pesar de lo mucho que los queremos, solemos olvidarnos de lo importante que es para ellos vivir en un ambiente adaptado a sus necesidades más básicas y naturales. Y entonces es cuando comienzan los problemas. Pero todo esto puede solucionarse gracias a la gatificación de tu casa. ¿Cómo? ¿Que todavía no sabes qué significa gatificar?

Tras los ojitos redondos y dulces de nuestro gato reside el alma de un cazador salvaje que por su naturaleza, salta, acecha, araña, muerde y trepa hasta las copas de los árboles. Si tu gato tiene acceso al aire libre, lo más probable es que sus instintos cazadores queden más o menos satisfechos en sus excursiones diarias. Sin embargo la mayoría de los gatos que viven con humanos son muy caseros. Es más, se adaptan tan bien a la vida de interior que hay quien los prefiere a los perros por creer que necesitan menos atenciones. Lo cual dicho sea de paso, no es totalmente cierto.

Si bien es cierto que los gatos son unos animales muy independientes y que duermen unas dieciocho horas diarias de media, cuando están despiertos son muy activos. Requieren de estimulación frecuente para no aburrirse y acabar volviéndose agresivos por ansiedad o comiendo excesivamente por apatía. Cuando nuestra mascota comienza a mostrar cambios en su comportamiento es fácil desesperarse. ¿Qué cambios son estos? Pues se afila las uñas en tu sofá preferido, hace pipí donde no debe o se vuelve más vocal de lo habitual. Pero si algo he aprendido es que nuestros hogares no están preparados para alojar a nuestros queridos mininos. 

No voy a negar que la idea de diseñar y decorar tu casa en función de las necesidades y los gustos de tu mascota, suena un poco extraña de primeras. Pero también es extraño (y según mi experiencia personal, bastante inútil) tratar de eliminar los instintos naturales de un animal a base de amenazas que ellos no entienden. Por desgracia, en la lucha por la supervivencia de las esquinas de tu sofá de cuero, tu gato tiene las de ganar. A menos que empieces a tener en cuenta los secretos de la gatificación


¿Qué es la gatificación?

Gatificar es la acción de adecuar tu casa a las necesidades gatunas de tus peludos amigos. Al contrario que los perros, los gatos necesitan más que una camita, un comedero y un bebedero -y obviamente, un arenero-. Algunas personas incluyen en esta lista un rascador. En muchos casos ni siquiera el rascador más caro del mercado será suficiente para mantener a tu gato estimulado y proteger tus muebles, especialmente si no está colocado en el lugar correcto. Para tener una casa bien gatificada y satisfactoria para tu pequeña bola de pelo, hay que tener ciertas cosas en cuenta.


Tip de gatificación 1: qué área debes gatificar

A la hora de diseñar la decoración de tu casa, debes saber que no es obligatorio preparar áreas de recreo para tu gato en todas las habitaciones. Bastará con que te centres en el área donde ellos pasan más tiempo. Es decir, su zona “social” que seguramente sea el rincón de la casa donde también los humanos descansen y socialicen, normalmente la sala de estar. Este es el mejor lugar para colocar rascadores, trepadores, juguetes y escondites secretos. 

Por otra parte recuerda colocar el arenero en una zona tranquila y ventilada. Lo más alejada posible del comedero y el cuenco para el agua (una terraza o un cuarto de baño son perfectos). En cuanto al comedero y el bebedero lo mejor es colocarlos en zonas que no sean de paso pero que sean accesibles las veinticuatro horas del día. Incluso si puedes mantener el bebedero y el comedero separados ¡mucho mejor! 


Tip de gatificación 2: cómo elegir rascador y dónde colocarlo

Hay muchos tamaños de rascadores y trepadores pero a veces por cuestiones de presupuesto, espacio o desconocimiento, vamos a por el más barato, que será también el más pequeño. Y si tienes un gatito ese rascador pequeño le valdrá un tiempo. Ahora bien, cuando crezca preferirá un rascador que represente con mayor fidelidad al mejor rascador que se puede encontrar en naturaleza: un bonito árbol. Por eso cuando vayas a la tienda es mejor que inviertas en un rascador alto para que pueda estirarse todo lo que quiera a la hora de afilar sus uñas. Si tiene varias plataformas intermedias o alguna caja donde esconderse, mejor todavía. 

Sin embargo si el magnífico rascador nuevo no se encuentra en las zonas de recreo y actividad social de tu gato, lo más probable es que lo ignore por completo. Pero entonces ¿dónde colocar el rascador para tu gato? Lo más recomendable es que lo mantengas cerca del lugar donde suele dormir. Así al desperezarse, irá directamente a arañar el palo de arañar y no otros muebles. Y si posee plataformas en las cuales puede descansar, una idea genial es colocarlo cerca de una ventana -con protecciones, por supuesto-, para que pueda observar el mundo desde su camita. 


Tip de gatificación 3: crea espacios seguros para tu gato

Como cazadores por naturaleza que son, los gatos tienden a mantenerse siempre alerta (te habrás dado cuenta de que el más mínimo ruido les hace alzar la cabeza cuando tu creías que estaban perfectamente dormidos). Además pueden ser un poco desconfiados y las personas muy grandes, en especial los hombres muy altos, tienden a darles un poco de miedo. Por eso es imprescindible que tengan lugares a lo largo y ancho de la casa donde puedan sentirse seguros y protegidos si por algún motivo necesitasen esconderse… y observar desde las sombras. 

Crear espacios seguros para tu gato es muy sencillo. Puedes instalar estantes que funcionen como pasadizos o escaleras para posiciones más altas dentro de una misma habitación. Por ejemplo: un pasillito para que lleguen a lo alto de un armario. O también propocionarles escondites en lugares pequeños y cerrados como una cuevita-cama de las que venden en las tiendas de animales. Incluso puedes dejar la puerta de tu armario abierta de vez en cuando (tú y yo sabemos que es más probable que elija el armario a la cama que ha sido diseñada especialmente para él).


Tip de gatificación 4: protege tus ventanas y balcones

Una historia que no me canso de contar es que cuando mi gato tenía un año, yo vivía en un décimo piso cuya terraza estaba protegida con redes. De alguna manera él separaba la red de la pared para pasar y saltaba de la terraza al aire acondicionado, y de ahí a la ventana de mi compañera de piso. No importa cuánto intentásemos asegurar la red, él seguía pasando al otro lado. Hasta que un día no lo encontré en la casa, sino en el jardín de la urbanización. Se había caído y no se había hecho nada. No se rompió ni un hueso.

Ahora que mi gato fuera de chicle en esa ocasión especial no quiere decir nada. Fue casi un milagro que la veterinaria no era capaz de explicarse. Por eso es mejor asegurarse de que tu gato no tenga la posibilidad de ponerse en riesgo. Pero proteger tus ventanas y balcones es más fácil de lo que parece. Puedes comprar redes especiales para gatos (algunas de las cuales puedes instalar sin necesidad de utilizar un taladro), rejillas metálicas para tus balcones o incluso mosquiteras. 

Como puedes ver, adecuar tu hogar a las necesidades de tu mascota no tiene por qué ser caro ni incómodo. Es una forma sencilla de favorecer una buena convivencia entre tu gato (o gatos) y tu familia. Y de esta manera crear un ambiente agradable para todos los habitantes de la casa. Vivir con un gato es sin ninguna duda una experiencia muy gratificante así que ¿por qué no disfrutarla al máximo? Recuerda que un gato satisfecho y ronroneante equivale a un humano feliz y sin arañazos en las manos. 


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