LA CARNE QUE NO ES CARNE LLEGA A LOS MERCADOS ESPAÑOLES

La revolución alimentaria llegó con las impresoras 3D y “la carne que no es carne”. Bien sea porque la situación económica no lo permite, por una cuestión ideológica (hay quien considera que “comer animales es fascista”), por gustos o por una extrema sensibilidad, la inclinación hacia el vegetarianismo, veganismo y derivados ha tomado fuerza estos últimos años. Incluso se ha llegado a hablar de vegafobia, pues el estigma que rodea a quienes han decidido eliminar los productos de origen animal de su dieta a veces sufren de ataque o discriminación, y en ocasiones tampoco se suele ofrecer una alternativa vegetariana cuando se acude a algún local relacionado con la hostelería.

¿Quién comería carne sintética?
¿Quién comería carne sintética?

Heura, con la creación de Foods For Tomorrow -una “compañía española que propone nada menos que ‘pollo sin pollo’, y que va a por todas en el mundo de la alimentación sostenible y de la satisfacción de la demanda vegana”- ha conseguido cierto éxito por todo el país o al menos, la suficiente notoriedad como para que se le tenga en cuenta. Es más, en 2017 crearon una “carne vegetal hecha a base de soja que imita en sabor y textura a la carne animal. Actualmente venden sus productos en distintas modalidades: bocados, tacos y tiras, y 3 marinados diferentes (originales, mediterráneos y especiados)”.

Gracias a proyectos como esos, que supermercados como Lidl traigan “la carne que no es carne” no resulta impactante. Su nueva hamburguesa, ‘Next Level Burger’, presenta su propia versión de la popular receta de Beyond Meat bajo su marca propia, creada con proteína de guisante. Según destaca la compañía, esta receta se alza como uno de los sustitutivos cárnicos “mejor conseguidos del mercado internacional actual, con diferencias casi inapreciables con la carne de vacuno en el sabor, la textura y el olor”.


Alimentos de laboratorio: manipulación desde el primer momento

Una alternativa vegetariana, con el fin de preservar la vida animal, sugería comer morcilla elaborada con la sangre de uno mismo, algo que causó furor y se consideró un primer paso para normalizar el canibalismo en Occidente, hablando de los alimentos transhumanistas y la carne sintética elaborada en probetas a través de la clonación de células madre.

Los “huevos falsos” también son una realidad, igual que el pescado creado con hasta seis vegetales diferentes, vigente en EEUU pero con una acogida menos llamativa debido al poco consumo de alimentos marítimos por parte de los ciudadanos.

Ya en 2018 se auspiciaban buenos resultados para los menús artificiales puesto que “Just”, el laboratorio de Tetrick, esperaba que la gente se interesara por los productos sintéticos cuyo sabor imite el de los productos naturales. Por ello, planificó la venta del primer producto de carne cultivada en forma de foie gras sintético o salchichas.

Desde It-Magazine seguiremos informando, ya que aún cabe la posibilidad de que la gente rechace esta clase de alimentación, pues “si hay algo con lo que la gente es muy precavida es la comida”, dice Max Elder, investigador del Institute for the Future: “la gente no quiere comer ciencia, quiere comer alimentos naturales”, explica. ¿Quizá las campañas publicitarias no sean lo suficientemente llamativas? ¿Las razones para ingerir comida sintética no persuaden lo necesario?

¿O quizá la gente tiene sus reservas a la hora de confiar en una pirámide alimenticia creada por un laboratorio? Si en las recetas médicas influyen las farmacéuticas, ¿qué será aquello que medie en nuestros nutrientes?

More from Alba Lobera

LA MEDIATIZACIÓN DE LA INTIMIDAD: REALITY SHOW ESTUDIADO AL MILÍMETRO

“Es un montaje, está todo preparado”, compartió Gemma, la dueña del restaurante...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.