FATIGA CRÓNICA Y FIBROMIALGIA: CONSIDERACIONES TÓXICAS

La fatiga crónica se considera un problema fácil de solucionar, alegando que con dormir más de lo habitual y aprendiendo a relajarse, desaparece. Con la fibromialgia ocurre lo mismo: “eso es que te duelen los huesos”, “será la edad” o “mira a ver no sea artrosis, ¿tomas suficiente calcio?” son algunos de los comentarios que la gente manifiesta al respecto.

Sería lógico pensar que, tras especificar que se padece cualesquiera de esas dos patologías, se puede contar con mayor comprensión por parte de la Sociedad, pero la verdad es que no sólo se sigue estigmatizando ambas enfermedades, sino que en la mayoría de las ocasiones se confunden hasta el punto de que se tiende a creer que son lo mismo.

Desde la Medicina se ha tardado mucho tiempo en definir y diagnosticar las fatiga crónica y la fibromialgia; hay doctores que siguen sin considerarlo siquiera una enfermedad. En It-Magazine y bajo petición de nuestros lectores, queremos esclarecer algunos de los mitos que las rodean. Precisamente, debido a la incomprensión por parte de profesionales de la Salud (y contactos del círculo más cercano de quien lo padece) los afectados por fibromialgia y fátiga crónica suelen caer en depresión; es importante brindarles todo el apoyo necesario.


Principales mitos: ¿enfermedad psicológica? ¿Dieta específica?

“La fibromialgia o la fatiga crónica causan invalidez o muerte prematura”: nada más lejos. Ninguna de esas dos enfermedades comporta un riesgo vital. Sí que es cierto que influye mucho, no sólo la calidad de vida (buena alimentación, horas de descanso) sino que haya un correcto tratamiento, ya que esto puede marcar la diferencia entre una sintomatología más o menos agresiva. Sin embargo, diagnosticadas a tiempo y con vigilancia periódica, el paciente puede lograr una buena calidad de vida y, por supuesto, con las medidas adecuadas no existe cabida a fallecer.

“No deben hacer ejercicio o actividades de esfuerzo”: precisamente, la realización de ejercicio físico de forma regular es, según el representante de la SER “el mejor índice de mejoría para estos pacientes”. La única condición es que el ejercicio aeróbico debe pautarse “de manera progresiva, constante y gradual”. Actividades tales como natación, paseos, baile o bicicleta pueden ayudar a mejorar la sintomatología. Ciertos ejercicios resultarán doblemente positivos si se realizan en agua caliente: todo depende siempre de los límites físicos de cada paciente, y de, por supuesto, lo que estipule un profesional.

“La fibromialgia es cosa de mujeres” y “la fatiga crónica afecta únicamente a ancianos”: en absoluto, que sea mucho más frecuente en un sector concreto de la población no significa que sólo lo padezcan ellos. Desde cuidateplus.marca.com explican que “con la introducción de los nuevos criterios de clasificación hemos comprobado un aumento del 25% de los diagnósticos, especialmente en hombres. También afecta a personas por encima de los 65 años y a niños por debajo de los 18 años, pero en ambos casos el diagnóstico de fibromialgia suele estar enmascarado por la presencia de otras enfermedades”.

La fatiga crónica se considera un problema fácil de solucionar
La fatiga crónica se considera un problema fácil de solucionar

“Ni siquiera es una enfermedad”: grave error, ya que está considerada como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1993.

“Es un trastorno mental”: sí que es posible que una enfermedad crónica traiga trastornos psicológicos, pero sólo por el hecho que conlleva vivir con una patología de estas características.

La fibromialgia se define como “una enfermedad producida por una alteración de los neurotransmisores del sistema nervioso, que van a provocar una serie de manifestaciones clínicas: dolor generalizado, síntomas de ansiedad y depresión, intestino irritable, trastornos del sueño, rigidez articular y que además perciben dolor con estímulos no dolorosos y mayor dolor de lo normal con estímulos dolorosos”. En el caso de la fatiga crónica, es “un trastorno complejo caracterizado por fatiga extrema que no puede atribuirse a ninguna enfermedad preexistente. La fatiga puede empeorar con la actividad física o mental, pero no mejora con el descanso”.

A su vez, considerar que ambas patologías pueden resolverse definitivamente con hipnosis o meditación también es un mito muy dañino. Expertos como el doctor Rivera especifican que es “un error pensar que unas pocas sesiones de relajación son suficientes para combatir los síntomas; utilizar técnicas de relajación debe formar parte de la vida diaria de estos pacientes y no solo de forma ocasional o a temporadas (…)  aunque sí es cierto que las técnicas de relajación pueden tener efectos beneficiosos en las manifestaciones clínicas de estos pacientes”.

También desmiente que se considere una enfermedad autoinmune “Últimamente han aparecido algunos trabajos que sugieren un proceso inflamatorio intracerebral por activación de las células gliales, pero sigue sin haber datos compatibles con autoinmunidad”.

¿Alguno de nuestros lectores conoce de primera mano enfermedades tales como la fibromialgia o el síndrome de fatiga crónica? ¿Cómo es vivir el día a día con una patología de estas características? ¿Creéis que la Sociedad las tiene en la consideración necesaria?


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