ESTUDIAR PARA NO APRENDER

estudiar

Llevo toda la vida estudiando. Estudiando para pasar de curso. Estudiando para tener la nota que necesito para la universidad. Para acabar la carrera que siempre he deseado hacer. Para graduarme y tener el título. Yo soy una persona que ama estudiar. Disfruto aprendiendo y tengo un montón de ideas en la cabeza que me gustaría desarrollar.

Decidí estudiar periodismo con 5 años. Toda mi vida ha girado alrededor de esta idea y todos mis estudios han ido dirigidos a este objetivo. Pero mi sensación al terminar la universidad no fue, para nada, la esperada. Me hubiera encantado disfrutar de mi carrera y de cada asignatura como merecía. Siempre me han dicho “Cuando estés en la universidad estudiarás lo que te gusta”. Cierto, he estudiado lo que me gustaba pero no pude disfrutarlo en ningún momento porque el sistema no me lo permitió.

Toda mi vida estudiantil ha sido: mañana un trabajo, pasado un examen, deprisa, léete este libro, y este libro también, haz ejercicios, deberes, rápido, apréndete esto… No creo que sea el sistema de aprendizaje más correcto, sobretodo porque no aprendes nada.

Tengo muy claras las cosas que me gustan y qué más cosas quiero estudiar, pero he decidido no volver a hacerlo al ritmo que nos imponen. No quiero tener un título para que figure en mi curriculum. Quiero realmente aprender sobre las cosas que me gustan. Especializarme en aquello en lo que se que puedo destacar. Sacar partido a mis virtudes y limar mis defectos.

Así, con esa mentalidad, debería estar regido el sistema educativo en todos los niveles. Los niños y adolescentes deberían estar deseando estudiar para aprender más. No les debería suponer una carga. Sin embargo, los jóvenes, abarrotados de deberes, exámenes, trabajos y tareas, acaban aburriéndose y agotados mentalmente sin que despierten dentro de ellos nuevas inquietudes.

Finalmente, este es un tema que merece ser meditado. El concepto del estudio y del aprendizaje debería cambiar en la sociedad. No es un simple cambio de leyes, es la abolición de una forma de enseñanza que lleva décadas entre nosotros.


1 Comment

  • Me he sentido identificado. Precisamente, por estas y otras razones, hay cada vez más familias que eligen conscientemente no escolarizar a sus hijos, asumiendo en casa la responsabilidad de su crianza y del acompañamiento en su educación.
    Otras familias, cada vez más, optan por ‘escuelas’ alternativas (homologadas, o no), con otros valores, con otras dinámicas de respeto real al ritmo y los intereses de cada niño, sin la presión del currículo obligatorio.
    En España, la Asociación por la Libre Educación (ALE) es la plataforma que aglutina a las familias con esta sensibilidad y que trabaja por el reconocimiento de la opción de educar en casa.
    https://www.educacionlibre.org/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.