Carlos Salgado y su hija Carolina: secuestro parental es alienación

Hace tiempo que conozco el caso de Carlos Salgado y el secuestro internacional de su hija, Carolina. Desde 2016 y de manera ilegal se la llevó a Kirguistán. Este argentino, afincado en Platja d’Aro, se enamoró de Elmira durante unas vacaciones en San Petersburgo.

Se inicia una relación a distancia,con viajes de ida y vuelta hasta que se casan en 2007. En 2008 nace un bebé hermoso: Carolina. A raíz del nacimiento de la menor se inicia un distanciamiento de la pareja obsesionándose con la niña como si fuese su juguete y con creencias de múltiples supersticiones. Este caso recuerda el de Olivia, hija de Alberto Encinas, mallorquín, que hace escasos días vió después de años a su hija secuestrada también por su madre y sin escolarizar.

Ella no cumple, a raíz del divorcio en 2013, los convenios reguladores. Si debe estar una semana con su padre, se la entrega tres días. A principios 2016 intenta quitarle el único día entre semana. Carlos, desesperado, en numerosas ocasiones, acude al Juzgado temiendo un secuestro. No hacen caso. Denuncias cruzadas. Carlos luchando por su hija y la madre con denuncias falsas de agresión sexual y otras. Esta actitud, en muchas mujeres, es la recomendada para quedarse con la custodia y no se penalice un grave delito como es la sustracción internacional de menores.

Los hijos han de estar siempre protegidos y cuidados
Fotografía original de Carlos Salgado con su hija Carolina

En septiembre 2016 se produce el temido secuestro por parte de su madre llevándola a su país de origen. Se modifican las medidas reguladoras de la custodia. El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Blanes concede el exclusivo dominio de la patria potestad y guardia y custodia de la menor. Demasiado tarde teniendo en cuenta la inoperancia de la Justicia en España y la existencia de mafias rusas. El juez prohíbe también que la menor salga de territorio nacional, así como busca y captura a través de la Interpol para Elmira. Suceden días, meses y Carlos no puede más y viaja. Se encuentra con autoridades y hablan de un encuentro entre padre, madre y la menor. Que esta última decida. Da igual tenga la custodia el padre, da igual el secuestro y búsqueda y captura de su madre.

Carlos acude a clase de tenis de su hija y se la lleva a un hotel. Al principio tiene miedo pero luego le reconoce, le explica la historia y la niña lo entiende. Justo en el taxi donde se desplazan y, cuando están en la frontera entre Kirguistán y Kazajistán, la policía requiere los documentos. Llevaba todo en regla, pasaporte, documentos justificantes de patria potestad y, además pasaporte nuevo de Carolina expedido por la Embajada.

El problema es que no constaba fecha de entrada. De este modo tampoco tenían el de salida. Carlos es detenido injustamente y llaman a su madre pero no la detienen a pesar de la orden judicial contra ella. Emiliano Medina hace años espera por su hijo Hugo, secuestrado por su madre y llevado a Perú. Estos secuestros y eliminación de la figura del padre son auténticas vejaciones y responden a un nombre: ALIENACIÓN.

Carlos Salgado con su hija, cuidemos a nuestros hijos
Carlos Salgado con su hija

Existen los recuerdos pero la manipulación e información dañina e incierta lleva al olvido a padres que aman profundamente a sus hijos. Padres que no viven desde ese día en que no se respetó el derecho del menor secuestrándolo.

Nos preguntamos en qué apartado tienen los políticos la protección del menor.

No existe.

DEBEMOS DARLE VOZ Y MUY ALTO Y CLARO

Written By
More from Pilar Enjamio

LA CUSTODIA DE LA HIJA DANA LEONTE PARA FLORIN Y FAMILIA MATERNA

La desaparción de la joven rumana Dana Leonte todavía no está resuelta...
Read More

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.