APÉATE DE TU FÓRMULA UNO

Vivimos en un Fórmula Uno (“existimos” en un Fórmula Uno para ser más precisos). Apenas notamos el sudor que hace que se adhiera la parte interior del casco a nuestra cabeza, un casco que nos aprieta, que nos ahoga, pero que consideramos necesario para nuestra seguridad: el casco del miedo. Apenas sentimos como nuestro cuerpo está encajonado en un habitáculo diminuto que limita nuestro movimiento individual, un habitáculo llamado creencias, de todo inútil cuando te chocas contra la pared de hormigón de tu conciencia o cuando te despeñas por el barranco sin fondo de tu consciencia.

Sin embargo este habitáculo nos dirige a toda velocidad a una línea de meta impuesta por otros, una meta difuminada e irreal que únicamente disfrutamos cuando observamos a duras penas debido a nuestro movimiento endiablado dentro de este Fórmula Uno, que es nuestra existencia el ondular de la bandera a cuadros del final del camino. Un camino alocado y lleno de peligros que unas horas después, obviamos y olvidamos para volvernos a encajonar en el Fórmula Uno de nuevo y comenzar otra carrera.

¿Y si nos bajáramos de una santa vez de nuestro Fórmula Uno y experimentáramos la quietud? Tal vez el contraste sería tan brutal que nuestra alma colapsaría. O quizá encontraríamos nuestra verdadera razón de ser, quién sabe. Sin duda, apearse de nuestro Fórmula Uno puede provocar mucho gozo y plenitud, aunque me temo que hacerlo es cosa de valientes.

¿Qué pasaría si nos parasemos por un instante a sentirnos vivos? ¿Y si nos bajásemos de este tren al que llamamos vida y viviésemos por una vez en nuestra vida (valga la redundancia)? ¿Qué ocurriría si nos sumergiéramos por fin en esta experiencia maravillosa que es la existencia, en vez de chapotear como locos intentando sacar la cabeza para respirar un aire envenenado por los miedos, las dudas y los dogmas?

¿Y si nos tomásemos un tiempo para reflexionar sobre todo esto? Podría ser el pistoletazo de salida de una nueva carrera existencial, con unas nuevas normas y unos nuevos objetivos.


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